Archivo de la categoría ‘Vietnam’

Felicidades Papá!

Hehehehhe, me entra la risa cuando pienso que ya tienes 60 palos!! y yo por ahi dando la vuelta al mundo…como un loco pensarás, heheheheh…un mini-documental…

Seguro que no te imaginabas que nada iba a ser tan genial en tu vida! Porque tienes a los mejores amigos del mundo, tu mujer y tus hijos te quiere con locura y todavía te quedan muchos años para disfrutar de la vida! Felicidades Papa, eres genial!

DSC_0091 DSC_0102 DSC_0101 DSC_0100 DSC_0099 DSC_0097 DSC_0098 DSC_0093

Hué

Para llegar a Hué nos pillamos un avion tirado de pasta desde Hanoi…lo cachondo fue ver como el chofer que nos llevaba al aeropuerto no iba a mas de 40 km/h y cuando le dijimos que se diese algo de vidilla nos respondió con un “Tip , Tip?”. El cabrito, nada mas decirle que sí a la propinilla se puso a adelantar como un loco entre los coches y las motos. Así funciona Vietnam, o les das o nada. Al final llegamos justitos heheheeh! Ya en Hué nos fuimos en busca de un hotelillo y por primera vez en mucho tiempo, nos volvimos a sentir como en casa. El Amigo hotel está genial y sobretodo, las dos señoras que lo llevan son majisimas. A Helen le enamoraron cuando le entregaron su primer Cola Cao frio con leche. Nos fuimos hacia la cuidadela. El paseo hasta allí fue genial, por la orilla del rio Perfume, con los puentes de acero de aspecto sovietico y los pequeñas terrazas donde tomar un café. No os hemos contado todavía que aqui los cafes son especiales. Los cafes aqui se hacen con un filtrillo de aluminio encima de la taza y salé un cafe super espeso gota a gota que ponen con leche condensada…café Bombón todos los dias! Fer estña encantado!

Dentro ya de la cuidadela, está todo destruido o reconstruido de mala manera.Es una cuidadela en el centro, dentro de otras murallas, rodeado de un foso y a orillas del rio Perfume. A Fer no le impresionó mucho y le pareció mas bien unas ruinas más. Ya acabando el día nos sentamos en un cafe a ver el atardecer y disfrutar de la vida del rio con sus pescadores, las motos cruzando los puentes y a los jovenes en las terrazas con sus novias. Esta es la portada del albúm.

Vietnam: Hue

El segundo día nos amaneció con lluvia, aún así nos pilamos una moto para poder irnos a las afueras a ver las tumbas de los emperadores. Como no, flor en el culete y cuando pillamos la moto, ya no volvió a llover. Siempre que pillamos motito nos lo pasamos genial, esta vez nos fuimos a ver el templo mas importante de Vietnam del siglo 19. Cuando llegamos, era una esplanada y un pinar sin más. Nos quedamos con los ojos como platos. Seguimos camino y nos ibamos parando en los templitos que ibamos viendo por la carretera. En uno de ellos nos salió un medio loco con ojos saltones que daba miedo. Ademas aqui no hablan muy bien ingles pero son majetes y te intentan ayudar, no sabes por donde van a salir y muchas veces acaban pidiendote pasta. Pasamos por un monasterio budista  sólo de mujeres que nos extraño. Tenía un jardin precioso con laguitos y bambú por todos lados. La casita en medio del lago que deben usar para la meditación es preciosa. Seguimos nuestro camino y llegamos a la  primera tumba que era de un emperador llamado Tu Duc. Es de 1890 mas o menos y aún vivia cuando la contruyeron. Tiene un lago donde el recitaba poesia y tomaba el té con las concubinas. Todo es muy chino.  En la entrada, las estatuas de los mandarines guerreros y  los mandarines funcionarios vigilan la piedra donde se cuenta la vida del emperador. Por todo Hué muchos de los jardines son con pinos, nos sorprendió, parecía que estábamos de vuelta en casa. La siguiente tumba nos costó encontrarla, nos perdimos por medio de las aldeas y caminillos de las afueras de Hué, el mapa es imposible seguirlo ya que siempre acabas desorientado. Lo bueno es que pudimos perdernos por el lado rural de esta ciudad, los chavales de uniforme saliendo del cole,  todo el mundo en bici o moto, los campesinos separando el grano del trigo cortando los caminos e incluso las carreteras principales, otros recogiendo el arroz. En Hanoi y hacia el norte los campos estaban aún verdes y ahora hacia el sur empiezan a ser marrones y ya se recolecta el grano. Las casas siempre abiertas al exterior, ellos tirados viendo la tele, cocinando o simplemente descansando, es un panorama bastante curioso. 

Llegamos a la última tumba, la de Khai Dihn. Aunque no tiene un jardin como las demás, la arquitectura y las vistas son preciosas. Esta elevada en lo alto de una montaña y mucho mejor conservado que el resto. SIempre con las estatuas guardianes en los lados de la entrada y millones de dragones esculpidos y pintados por todas partes. El edificio principal es batstante hortera y muy elaborado, todo en relieve. No nos extraña que el lujo asiático en el que vivían estos emperadores hasta principios del siglo XX diesen como resultado una revulta comunista de la que el pueblo todavía se siente orgulloso. Ho Chin Min sigue siendo un héroe para la sociedad vietnamita y en otro post con más calma os contaremos más anécdotas sobre él.

DSC_1477 DSC_1481 Pagoda encontrada por los caminillos DSC_1486 DSC_1489 Entrada a Tu Hieu DSC_1491 Parque de meditación del monasterio de Tu Hieu DSC_1497 DSC_1500 DSC_1498 DSC_1501 Tumba Tu Doc DSC_1507 DSC_1517 DSC_1520 DSC_1522 DSC_1515 Siempre en bici Fer mandarin DSC_1546 Vistas desde Khai Dinh Tumba Khai Dinh DSC_1550 Afueras de Hue Niñas del cole Tráfico Hué DSC_1567 Thien Mu pagoda DSC_1577 La noche cae en Thien Mu Luces nocturnas de Hué Vuelta a casa

Volvimos para comer en “La Carambole”, restaurante regentado por un francés donde nos metimos un filetón y una baguete entre pecho y espalda que nos puso las pilas. Sentados en la terrazita y viendo como amenazaba la  lluvia, decidimos ser más rápida que ella e ir corriendo a la última pagoda. Pena no hubiese habido puesta de sol, se ve preciosa desde la Pagoda de Tien Mhu. Está a orillas del rio perfume alejada del bullicio del centro. Aunque pequeñita, se ha convertido en un símbolo de Hué y de Vietnam. Aqui surgió el primer monje revolucionario que se inmoló en 1963 como protesta contra el gobierno corrupto de vietnam del sur. Tras el le sucedieron otros varios monjes y personas más mientras la mujer del presidente decía ” Qué se inmolen mientras nosotros les aplaudimos en la fiesta de la barbacoa”. Se la conoce como “Dragon Lady” o ” Iron Butterfly”. Todo esto pasó entre la guerra civil de Vienam, después de la retirada del los franceses, y la entrada de los estadounidenses. Como no, los estates metieron baza y apollaron a los militares que asesinaron a la familia presidencial del sur para conseguir su huequito y meter caña en Vietnam. Fue genial disfrutar de la pagoda solitos paseando por los jardines, los monjes ya estaban recogidos pero la neblina de la tarde lo hacía especial. Acabamos el día corriendo hacia nuestra zona para que no nos pillase la lluvia y poder tomarnos una cervecita. Ha sido un día genial!

Aquí ya nos vamos dando cuenta de las diferencias entre países pese a la similitud de muchas cosas como el tráfico, la vida en la calle y la comida. En Tailandia la gente parece mucho más feliz, es más tropical y de hecho lo llaman el país de la sonrisa. No mienten para nada, la gente que nos cruzamos siempre tiene buen humor y buena voluntad, los colores de la calle son mucho más chillones incluso en los monjes que como visteis son naranjas fosforitos y en vietnam marrones. Llevan una vida más alegre, solo tenéis que ver como celebraban la fiesta del agua. En laos son mucho más relajados o tirados, tienen mucha pachorra igual por el calor y parece que creen que nada va a cambiar de un día a otro. Si pides un café tardan un rato, el barco tarda 2 días, y no sirve de nada meterles presión, eso aquí no funciona, a su ritmo. En la arquitectura se parece más a Thailandia que a Vietnam que tiene más influencia China, pero los templos son únicos. El paisaje también es parecido al norte de Thailandia, al estar rodeado por el Mekong tiene mucha vegetación.  Y por último Vietnam en el que la competencia y el esfuerzo por el trabajo se nota, la dureza de los campos le hace mucho más rudos. Aqui cada vez hay menos comunismo, cuanto más produces menos impuestos se pagan. Al final la pela se pelea e incluso para conseguirla se llega a las voces. Si no llegas a un acuerdo en el precio date la vuelta y busca otra oferta mejor, no la pelees o puedes llevarte sorpresas. Ya os contamos nuestra experiencia en el primer hotel de Hanoi. Al final se parece un poco a la India pero no llegan a ser tan plastas, son también más relajados y te ofrecen el Tuc Tuc sentado en el, no te persiguen.

Bahia de Halong

Nos dirigiamos hacia la bahia de Halong en un minibus que salia del cafe donde desayunamos. Ibamos con muchas ganas por las fotos que habiamos visto y lo que Helen nos habia comentado a todos! Nos decia, ” es como el pais de Nunca Jamas”. Del bus a la comida y de ahi al barco para empezar a navegar. Los barquitos son todos identicos a los barcos chinos que surcan el mar de indochina con sus velas naranjas elevadas sobre un buque de madera. El nuestro era muy cuco, supuestamente donde lo contratamos venia muy recomendado…tenia sus solarium, sus mesitas, una zona de estar y en la parte de abajo los camarotes. El guia Pihn estuvo super atento en todo momento. Una vez repartidos los camarotes todos los del grupo coincidimos arriba en la cubierta y nos dimos cuenta de que estabamos con el reparto de Lost. Cada unos de su padre y de su madre, una familia con su niño de 2 años que tenia un padre de cada lado del mundo y no se le entendia un carajo cuando hablaba. Tambien habia la tipica pareja de ingleses remilgados, otra de pijos holandeses entrados en carnes, dos aventureros que recomendaban el slow boat de laos como experiencia y otra pareja sacada de peli de instituto americana ella blanquita blanquita y el negrito negrito. Vamos, una auténtica fiesta a la que nosotros sumábamos 3 españoles y un alemán y no cuadrábamos muy bien en el pack. Tras un rato de conversación con ellos decidimos huir hacia el solarium donde hacia un calor bestial y dormir la mona mientras navegaba el barco hacia nuestro destino.

 IMGP0359   IMG_3124 

Dice la leyenda que la bahía de Halong se formó por un dragón gigante que a coletazos iba destruyendo la tierra dejando solo cachitos a flote por encima de la bahía. Nuestra primera parada fue el Tip Top y nos sorprendió la cantida de turista vietnamita que había allí…parecía Benidorm en pleno mes de agosto. Helen nos había contado que cuando vino solo eran 4 personas en el agua y ahora había cientos de ellas pasando el fin de semana que encima era fiesta. Hay una cosa muy cachonda, alquiler de bañadores, a cada cual más hortera, se lo probaban por encima para saber como sería su look. Niños chapoteando en el agua con flotadores también alquilados y los padres jugando al balón o bebiendo cerveza en los barecillos. El agua es marrón y sucia además de estar helada con lo que Katia fue la única valiente que se metió. Eso sí, al salir protestó del fresquibiri. Antes de eso subimos a la cima de la montaña para tener las vistas desde arriba de la bahía. Es una pena ya que suele estar con neblina y los pedazitos del fondo se ven nublosos. Con un poco de imaginación y cambiando los cruceros por otros piratas te imaginas que estas en el mundo de Peter Pan!

Despues tocaba el Kayak por la bahia para sentir el aguita mas de cerca! Fue genial!! pudinmos disfrutar del paseillo y de las dimensiones de los islotes que parecen flotar. Pasamos por debajo de una cueva que nos llevó a una especia de laguna mas tranquila pero se nos acabó el tiempo y con penita tuvimos que volver. La primera de estas fotos es la portada del album.

IMGP0376  IMGP0370  IMGP0379  IMGP0402  IMGP0397 IMGP0380

Ya de vuelta Fer se dió un bañito rapido y nos preparamos para la cenita! Disfrutamos del vinito que nos habiamos llevado y tras la cena nos pensabamos que iba a venir lo mejor, relax con vistas y una copilla en la cubierta! JA! Para empezar el gañán del barco decidió ponerse en el peor lado de la bahía, se veían 500 barcos alrededor y la costa a lo lejos, vamos nada mágico. Por no hablar del karaoke que Pihn organizó, creíamos que nadie se apuntaría pero fue al revés, se animaron demasiado todos menos nosotros. Eso ya hizo perder todo el encanto, karaoke con voces chungas en nuestro barco y más karaoke en los barcos de al lado…..Nosotros que esperábamos velitas y como mucho algo de música tranquila…igual somos unos muermos pero el plan no nos moló nada. Creo que eramos los marginados del grupo, pero tampoco nos importó.

En el desayuno nos enteramos de lo divertida que había sido su noche, ajajajaja! Cantando Tom Jones y bebiendo garrafón. Esa mañana nos tocaba “The Amazing Cave”, una cueva más que nos recordó a china con sus luces de colores y sus formas de animales por todas partes; les encanta eso a los de aquí. Antes de volver a tierra nos dimos un buen chapuzón en el agua marroncilla que nos supo a gloria. Llevamos desde enero sin playa y lo estamos deseando ya….encima estos se van a Bali y nos están venga a picar. Vuelta a puerto, comidita y hacia Hanoi.

DSC_1425

Esa noche, y como despedida, nos dimos un buen homenaje! Cenita en un sitio super puesto al que nos llevó Katia con comida francesa de pitimini, vinito y postre. Mmmmmmmm! Lo hemos pasade genial estos días con Katia y Jens, igual nos vemos en Bali pronto!

Feliz dia de la Madre!

Felicidades a las madres,  a todas  y en especial a las nuestras, porque son las que mas nos leen, las que mas escriben, las que mas nos echan de menos, las que mas nos cuidan desde la distancia, las que nos van a pegar como no volvamos sanos y salvos a casa y sobretodo porque son las mejores del mundo heheheheheheheh! Nosotros tambien os echamos de menos y os queremos mucho.

Sapa, alrededores y Cat Cat

Sapa nos recibió con lluvia, niebla y frio. Nos lo imaginábamos como Munnar al sur de la india, plantaciones, montañas, aldeas, vegetación y paisaje bonito, pero con el tiempo que teníamos no íbamos a poder disfrutar de nada de eso. Llegamos a las 5 de la mañana a Lao Cai, ciudad cerquita de Sapa donde te deja el sleeper train, y afortunadamente Katia había reservado una habitación con lo que vinieron a buscarnos y llevarnos hasta Sapa. El hotel reservado no nos gustó con lo que debajo de la lluvia decidimos buscar otro. Suerte fue uno al lado, más barato, con terrazita común para solo nuestras 2 habitaciones, vistas si hubiese hecho bueno y chimenea. Nos pegamos un desayuno tremendo y nos fuimos a mimir un buen ratito. Nuestros vecinos decidieron encender a chimenea con la leña que habiamos pedido nosotros y se les ahumó toda la habitación. Estuvieron los próximos dias oliendo a bacon ahumado hehehehehe.

Sapa está rodeado de pueblos de montaña en la que viven las minorias étnicas. El caso es que apenas tienes que salir del pueblo de Sapa, o más bien del hotel, para verlas ya que ellas vienen a el para llevarte al suyo y sobre todo y lo más importante, venderte algún trapillo que destiñe. Hemos tenido una buena coña con el tema de las “minorities”, al final es que parece que sigan vistiendo así por el simple hecho de atraer al turista, ya no parece algo ni tradicional. Jens no paraba de decir, vengo de Alemania para huir del mal tiempo y me traéis a un sitio de lluvia y frío hasta el punto de encender la chimenea solo para ver Minorities, jajaja. Ese día solo fue relax, comimos genial y luego decidimos colarnos en un hotelillo a tirarnos en sus sofás y ver una peli rara, “Las Tortugas pueden Volar” mientras pasaba la lluvia. Nos sentíamos en casa, aprovechando el salón, totalmente tirados con un cafelillo en mano y Katia queriendo hasta pedir una manta. Ratito en el hotel y a cenar. Ahí es donde vimos el lado nocturno de la gente de las minorias… a copazos jugando al billar o a las cartas, accediendo al Messenger en el ordena del bar, ligando con los turistas y totalmente desmelenadas. Debajo del disfraz llevaban sus pantalones cortos y hasta las zapatillas Gucci de imitación. No podíamos parar de reírnos, pena no tuviésemos la cámara para enseñároslo y poder haber hecho un video del cambio de día a de noche.

Nos hemos juntado con unos dormilones y eso nos parece genial, con lo que dormimos hasta querer, desayunamos con calma y luego decidimos ponernos las pilas. Alquilamos un jeep ruso con chofer que no tenía ni papa de inglés y nos dejamos llevar. Primero nos llevaron a una especie de mirador de montaña donde en días claros debía ser bonito y desde donde se puede ver el monte más alto de Vietnam (Fansipan) pero nos quedamos con las ganas! Antes de llegar a la cima tuvimos varios intentos de mini trekking, nos perdimos varias veces por caminos perdidos por la selva, llenos de barro hasta el punto de tener que dar la vuelta y otros que andábamos y andábamos y no veíamos nada. Era lógico, es el punto de partida para Fansipan al que tardas 3 días en llegar. Eso sí, nos reímos mucho mucho. La segunda parada era una cascada sobre una ciudad de gruas y cemento que estaban construyendo la nueva carretera. Nosotros esperamos abajo mientras Katia y Jens subían para hacerse la foto turística con la súper cascada, jajajaja, menuda chusmilla, nada que ver con las de Luang Prabang. Luego, y como destino favorito de Jens y Fer, nos fuimos a ver un verdadero pueblo de minorities. El camino hasta llegar allí era bonito y conseguimos tener alguna buena vista antes de que fuese comida por la niebla. Al llegar no queríamos salir del jeep, todas se abalanzaron contra la puerta diciendo “You buy, I take you to my house and later you buy”, era un non stop. Nos siguieron durante un buen rato hasta que al final decidieron dar la vuelta a buscar a nuevos turistas menos una que fue una jabata y aguantó hasta el final. Eso sí, no era de ninguna ayuda ya que la preguntábamos alguna cosa y solo te contestaba, “you buy”. La primera foto es la portadada del album.

Vietnam: Sapa  DSC_1069  DSC_1084  DSC_1135  DSC_1137  DSC_1143

DSC_1152  DSC_1162  IMG_2867  DSC_1218  DSC_1115  DSC_1230

 

El camino era muy bonito, arrozales, gente local trabajando, niños jugando y sus casitas de bambú. Empezó a caer la niebla y todo el poblado empezó a tener un lado misterioso, se veían las sombras de los bueyes y los campesinos cuidando el campo bajo la neblina, apenas se veía 20 metros por delante. Nos empapábamos, nos moríamos de hambre y se hacía de noche, decidimos parar el paseo e ir  a cenar. Encontramos un sitio brutal, “ Little Gecko” con una carne increible, pasta buenísima e incluso un crepe de postre. Nos pusimos las botas!

Ya tenemos pesadillas con el check out, es el momento en el que tu hogar deja de serlo en cuestión de minutos y te quedas tirado en la calle y a veces sin nada interesante que hacer. Hoy además era a las 9 de la mañana, que gañanes, ha sido el más temprano que hemos tenido y además hacia malo. Te asomabas por la ventana y no veías ni la calle de la niebla. Nos lo hemos vuelto a tomar con calma y no hemos acabado el desayuno hasta pasada la una que hemos decidido andar hasta otro pueblito de minorities a 4km de Sapa llamado Cat Cat. El poblado se ha convertido en un trekking light o más bien paseillo por los alrededores donde encuentras puestecillos, campos de cultivo, mucho bambú, alguna que otra casita y al final un riachuelo con su cascada. El paseo es muy bonito además de tranquilo. Puedes andar sin que te acosen las señoritas disfrazadas para que les compres algo. Cuando se acaba el paseillo pillas una motillo que te lleva de vuelta a Sapa. Ibamos a comer algo y al tren nocturno para llegar mañana a Hanoi. Es la ciudad preferida de Jens, se va llorando y echará mucho de menos a la gente de aquí, jajajaja! Nos han gustado mucho estos días, pese a no tener el mejor tiempo, hemos tenido muy buenos momentos y muchas risas J Esta es la portada del album de Cat Cat.

 

 Vietnam: Cat Cat