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Adiós Oriente Medio!

El último día en Aleppo nos sentimos un poco homeless, tuvimos que dejar el cálido hotelillo sin tener muy claro nuestro rumbo ese día. O bien íbamos a Damasco, donde nos esperaba el colega del que os hablamos Muhsraf (le debíamos una cena), o sino, volvíamos en el autobus nocturno directo a Ammán. Al final elegimos la segunda opción, ninguno de los dos confiaba en que fuéramos lo suficientemente rápidos como para llegar en un solo día al país vecino a tiempo para el avión (luego veréis que no hubiese importado demasiado, jijijijiji). Por la mañana nos dimos un paseillo por el zoco intentando grabar un video para enseñaros a todos, nos salió rana, y la tarde nos la tiramos entera en el lobby de un hotel “High Class” tomando alguna cerveza, cacahetes, patatas y ya de paso Internet de gorra que nos sirvió para ir organizando el viaje a la India. A las 9 de la noche nos las prometíamos felices, entrando en el bus, cenando y durmiendo hasta las 5 o 6 que llegásemos a la frontera. No fue para nada así….primero nos peleamos (más bien la poli mala, jajajajaja) porque querían retener nuestros pasaportes hasta subir al autobús. Ya en el bus cenamos unas minipizzas que habíamos descubierto esa mañana, estaban increíbles. De hecho para el autobús compramos 13 de ellas, las que han sobrado se las hemos dado esta mañana a una señora por la calle que las ha aceptado encantada. Bueno, a lo que íbamos, eran 8 horas de bus entre las cuales había varias paradas y 2 horas de frontera. Cada vez que conseguíamos cerrar los ojillos encendían las luces y daban un poco la plasta. Al final solo conseguimos dormir 1 horilla antes de llegar a Ammán a eso de las 6.30 de la mañana. Llegamos molidos y decidimos pillar un hotelillo (que en un principio pensábamos ahorrarnos pasando noche de viaje) y encontramos un cuarto de literas genial que además, pese a ser compartido, estaba solo para nosotros. Dormimos unas buenas horitas antes de despertarnos para salir hacia el aeropuerto. Lo mejor fue la sorpresa al llegar….el avión está retrasado hasta las 4 de la mañana. De hecho, ahora estamos en el típico hotelillo al lado del aeropuerto que nos ha dado la aerolínea para pasar un rato de la noche. ¡Tenemos cena, ducha y estamos alojados en el mejor hotel hasta ahora, jajajajajaja! Cuando lleguemos a Delhi llevaremos casi 2 días de viaje, 2 hoteles (pero ninguna noche en ellos), 3 buses, 3 taxis,  y un avión. Ni Willy Fog! Pero bueno, ya estamos soñando con el país de los maharajás, los palacios, los colores, los olores y el kamasutra (Carinilla, léete Pasión India). Hasta la próxima aventura desde el Taj Mahal, esperemos!

Como siempre, os colgamos las fotillos del desayuno; el de ayer que también fueron mini pizzas 🙂 y el de hoy! Hemos encontrado un Starbucks en Jordania, nuestro primer café, un caramel machiato, un Muffin de chocolate e Internet otra vez de Gorra! Ya solo nos queda 1 hora y media de espera….

Mini Pizzas: Desayuno, merienda, cena!      Caramel Machiato en Jordania

Crac de los Caballeros y Aleppo

Buah, lo primero, millones de gracias por todos los comentarios, los acabamos de leer…Sorry por no poder contestar uno a uno pero estamos en un cyber ahora, la conexion no resulta tan facil….Estamos flipando, nos encanta que comenteis y saber de vosotros tambien! Un millon de Gracias!

Homs es horrendo y la gente de allí es un coñazo…también es verdad que después de 10 días por estos países y teniendo en cuenta que somos los UNICOS turistas (temporada súper baja) occidentales es de entender que sean tan plastas….Tuvimos un día bastante movidito, creo que pisamos todos los medios de transporte para ir de una estación de bus a otra. Tenemos hasta bono bus, ellos se partían cuando nos decían Taxi taxi, y les enseñábamos el bono! Al final conseguimos ver el Crac de los Caballeros (casi nos quedamos sin verlo puesto que no nos cuadraban los buses de vuelta…conseguimos negociarlo bien). Es un castillo precioso que se encuentra a 75Km de Homs…mereció la pena.

Crac de los Caballeros y Alepo

Al volver no sabíamos que hacer, ida y venida de una estación a otra viendo buses a Palmira o Aleppo…al final nos decidimos por Aleppo, Palmira tenía muy mala comunicación de salida (tendríamos que volver a pasar por Homs y no nos apetecía un carajo!jajaja). Pillamos el último bus de la tarde…¿Os imagináis como se sienten los marginados en un bus de colegio? Pues eso éramos nosotros en el bus Homs-Aleppo….Estábamos sentados casi al final de bus y detrás teníamos a los malotes del pueblo que no paraban de meterse con nosotros. Ahí todo el mundo se mete en todo, estas hablando con uno y vienen 10, de veras resulta agobiante…pues ahora pensad que éramos la única distracción y por tanto el centro de atención de ese autobús. Todo el mundo les reía las gracias a los gi…. que estaban detrás nuestra, incluso el revisor del autobús, que de muy malas formas vino y nos habló varias veces y hasta intento movernos delante diciendo que tenía un problema con nosotros. Nos opusimos y vamos que si nos opusimos, le dijimos que los que tenían el problema eran los de atrás, que bastante era que no estábamos entrando al juego que hiciese el favor de dejarnos en paz. Un sirio entró en nuestra defensa…algo rarísimo, aquí se apoyan entre ellos sí o sí. Llegando a Aleppo el revisor intentó chocar la mano con nosotros, nos faltó escupirle, está listo si quiere hacerse amigo nuestro. Nos fuimos rápido de la estación….la verdad es que tenemos una flor en el culo, volvimos a encontrar el paraíso. Un pequeño hotel bastante céntrico (Tourist Hotel), limpio, acogedor, gente muy agradable, buen precio….vamos no podíamos pedir más. Esa noche dormimos como bebes…de 12 a 12 (Fer me subió el desayuno al cuarto a las 8 … me sentí una princesilla…luego seguimos durmiendo

La ciudad vieja de Aleppo es una ciudad muy bonita, aunque todo por aquí parece deprimente, triste, sucio y gris. Lo comentábamos antes dando un paseo, parece una ciudad en guerra, muchas zonas derruidas, casas sin acabar, basura por el suelo, contenedores en llamas…salvo por los tanque no se diferencia demasiado de las imágenes que salen en la tele acerca de la guerra de Israel. La zona del zoco nos ha impresionado más que de Damasco. Ha sido una pena ya que hoy era viernes y estaba todo cerrado, pero gracias a ello hemos podido disfrutar de la arquitectura, techos de piedra abovedada, esta como sumergido bajo murallas, realmente impactante. A la salida nos encontramos con La Ciudadela de Aleppo, un fuerte rodeado de una fosa gigantesca y elevado en lo alto…otro castillo con más piedras, jajajaja! Tras la visita, comilona en la plaza con vistas al castillo, Té y Narguilé. Esta noche nos daremos un buen homenaje en un restaurante que nos recomendó ayer un Sirio que había vivido en Valencia y nos encontramos ayer en el super mientras comprábamos la cena.

Desde Aquaba hasta Damasco

Hola Chavales…volvemos a tener conexión después de un par de días de morriña y de estar cansadotes de los países árabes…la gente es un poco cansina por aquí aunque hemos tenido de todo. Empecemos por el viaje de Jordania a Siria.

Después de zamparnos nuestro primer bocata de lomo con tomate, cogemos un taxi (regateo arriba, regateo abajo…) y salimos dirección Damascus. Qué no contar de este viaje…a los dos kilómetros y después de que se nos intentasen colar dos más en el coche, el conductor que no habla ni papa de ingles, se para diciendo “friend, friend”, desmonta la puerta de Helen y empieza a sacar cartones y cartones de tabaco para dárselos a su friend, pequeña peleilla entre los friends y proseguimos. Todo tranquilo hasta justo antes de la frontera, se vuelve a parar en una tienda rara y compra dos sacos de algo que esconde debajo de su asiento y por el coche (ni idea de que es!). También lleva dos botellas de algo con electrolitos en el asiento del copiloto, que también esconde al pasar la frontera…vamos un trapis en toda regla. Pasamos la frontera ya de noche cerrada y en mitad de la autopista se baja del coche donde nos dice “sleep sleep, good bye”. Se sube otro chofer mas joven apestando a perfume y seguimos camino a Damasco. Este decide intentar dejarnos tirados en las afueras, “No, Police” dice mientras pone sus manos como si se las fuesen a esposar. Nueva discusión, ya no podemos mas de peleas…pero conseguimos llegar al hotel. Desde aquí cambia nuestra suerte, el hotel genial y tras tres minutos de buscar un sitio para cenar y cambiar dinero, plas! aparece Musraf, nuestro angel de la guarda Sirio. Al principio nos habla para intentar localizarnos, decirnos donde cambiar dinero y donde cenar…al poco tiempo acabamos en su coche de camino al Barrio Viejo (donde queríamos ir desde un principio). Nos enseño todo el Barrio que por cierto, es espectacular….callejuelas enanas, mucho más moderno que Jordania, mucha vida…y acabamos cenando en el patio de una antigua casa de los años 50. La cena estaba espectacular y el sitio precioso (hemos tenido un problema técnico con esas fotos, lo solucionaremos cuanto antes para poder subirlas y que veáis a nuestro nuevo amigo). Nos alargamos hablando con una shisha de Europa, el Islam, las chicas, el matrimonio…y nos devuelve al hotel más contentos que unas castañuelas!!

Damasco

Mezquita Omeya Parecia un patio de colegio... Siempre con Narguile. Mora Fer Hassan I de Damasco Calles de Damasco DSC_0118 Un pequeno taller El Palacio..bah DSC_0117

Por la mañana hemos vuelto a hacer las maletas (un coñazo esto de no tener casa) y salimos a pasear todo el día por Damasco, el zoco y la mezquita Omeya. El palacio no merece la pena. Los zocos de estos países, para los que no lo sepan son realmente asombrosos, millones de tiendecillas abiertas a la calle. Cada zona tiene una especialidad, la zona de los jabones, los herreros, los de especias, zapateros etc. Ahí conviven miles de oficios y el ambiente que se vive cuando está en plena ebullición deja boquiabierto a todo turista. Los olores, exceptuando algunas zonas, no son nada malos, huele mucho a comida rica, millones de pastelerías (los sirios son expertos en dulces, pasteles y golosinas por todas partes) o a perfume… Hoy había cientos de niños por la calle, debían tener fiesta. Ha sido graciosos verles correr por la mezquita, de hecho, más que una mezquita parecía el patio del colegio…algunos iban en patines! De nuevo, un te y una sisha antes de salir de camino a Homs en bus. De camino a Homs pudimos apreciar mejor el paisaje de Siria, nos quedamos sorprendidos al ver la cantidad de verde que tenía este país y más si lo comparamos con su país vecino que es solo desierto! Vacas por fin, seguro aquí encontramos leche para el desayuno que ya nos hemos cansado de la leche en polvo!