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Adiós Mexico lindo

Nos disponíamos a pasar dos días más en el DF y nos daba una pena terrible porque se acababa todo. Nos fuimos a comer con Modesto y su familia porque era su cumpleaños. Nos había invitado a comer en un restaurante español pero nos tiramos a por los “chiles ennogada”, un plato con los colores de la bandera de México y que mezcla salado y dulce! Sublime! Como no, una maravilla volver a comer con ellos y saludar a toda la familia de Modesto! Un 10!

 

Volvimos a encontrarnos con nuestros compañeros de viaje y nos fuimos a otra experiencia totalmente chicana, la LUCHA!!! José se puso enfermo y, aunque habría hecho muy bien el papel, fue baja…No se puede describir bien la experiencia de estar en ese teatro para el pueblo de México.  Van apareciendo los luchadores con música de fondo y cada uno representa su espectáculo mientras el público le jalea o abuchea. Los mejores son Máximo, el homosexual, otro es un guaperas, el rudo motorista e incluso uno con aspecto de vivir en un basurero! Los rudos son los más sucios y no respetan ni reglas ni a los árbitros mientras que los técnicos son equilibristas que limpiamente vuelan por encima del ring para derrotar a su adversario! La experiencia estuvo muy graciosa y el publico lo da todo! No pudimos ver al Místico, número uno del ring en estos momentos pero nos llevamos su máscara. Ahí se acabó el día que al día siguiente madrugábamos.

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Las últimas ruinas de México eran las de Teotihuacan. Una cuidad tan grande como para albergar hasta 125.000 ciudadanos en el siglo quinto y con la tercera pirámide más grande del mundo, la pirámide del Sol. José casi echa la papilla para subir hasta arriba y es que la falta de aire a más de 2.000 metros se nota mucho! La pirámide de la luna, más esbelta y un poco más pequeña tampoco se nos resistió! Portada del album.

Mexico: Teotihuacan y la lucha

 

Por último, disfrutamos de unos últimos paseos por los barrios de San Ángel y su mercado del sábado con María y su familia, una ultima cena a base de tacos y unos buenas micheladas en Condesa y  para despedir a Arnaud, una comida en Polanco para recuperar fuerzas que tocaba viajar. Ciao Ciao, te llevareos en el corazón México lindo!

Oaxaca

Suena en el coche que nos lleva a Oaxaca “El rey” cantado por Vicente Fernández atravesando Chiapas a toda pastilla. Modesto nos ha enviado un coche a recogernos y nos espera en la antigua cuidad colonial. Con los últimos trompetazos del tema empezamos a hablar del presidente Calderón con el chofer. Que si el PRI (partido derechista), el PAN (Centro derecha y actual gobierno), PRD (Partido republicano democrático)…politiqueos, algo muy latino. Tocamos uno de los temas más calientes del país y es que en México la lucha contra los narcos en el norte está muy caliente. Hace poco los narcos asesinaron a 7 policías dejándolos muertos en la plaza del pueblo ya que estos se habían cambiado de bando (dejando de ser corruptos y en manos de lo legal) con la llegada del ejército que intenta acabar con este problema en el norte. Nuestro chofer es ex policía y nos dice la corrupción aquí tiene difícil solución mientras USA esté para consumir. Ya es un secreto a voces en el país que la droga mueve tantísimo dinero que llega hasta los altos cargos del estado. Uno de los anteriores presidentes incluso se hizo con el poder llevándose una buena tajada, algunos rumorean que el actual Calderón intenta hacer lo mismo aunque muchos lo desmienten. Para entonces se escucha alto y claro “Me Muero por Besarte” de la quinta estación. Llega el momento de hablar del subcomandante Marco y su casi desaparecido EZLN (Ejercito Zapatista de Liberación Nacional). Acabamos dándonos cuenta de que se trata de una de las cortinas de humo que usa el gobierno para distraer a la población. El subcomandante ahora tiene otra formación política y el antiguo profesor de universidad se ha convertido en una figura que estampar en camisetas y merchandising al más puro estilo “CHE del siglo XXI”. Se ha cambiado el nombre por el de Sub Comandante Cero y solo aparece en escena esporádicamente en Internet. Es como el chupacabras, una leyenda de Latinoamérica sobre un animal que succiona la sangre a sus víctimas del que ya nos contó alguna historia vivida en su propia casa nuestro colega chileno en Melbourne. Aquí todo es un teatrillo para el pueblo, todo es como la lucha mejicana. Con Maná cantando “Ángel de Amor” Elena cae rotita antes de llegar. Este viaje de 10 horas lo hacemos los 2 solos y nos sentimos raros, no solo teniendo tanto sitio en la parte trasera, jajaja, sino lo extraño que resulta después de haber estado acompañados tanto tiempo de familia y amigos.

La llegada a Oaxaca nos deja de piedra al ver el hotel escuela del Gobernador en el que nos recibe el Doctor Modesto. Se trata de la antigua casa de los gobernadores y cuando nos dijeron “Acomódense y bajen que el Doctor les espera en el comedor” os podéis imaginar que nos sentimos como Pretty Woman y Richard Gere jejeje. En la cena y el desayuno Modesto nos cuenta algo de historia de la zona, nos comenta que hay que ver y hacer, pero lo que más le gusta es contarnos sus proyectos y logros de las 10 universidades de las que es rector. Tiene unos 12 campus diferentes distribuidos por el estado de Oaxaca y nos regaña con razón al decirnos que deberíamos haber planeado más tiempo aquí. Es un español con corazón Mejicano, lleva aquí más de la mitad de su vida pero habla de España y Méjico a partes iguales. No obstante hace al año 1 o 2 viajes por encima del charco. Se calienta también con razón cuando le preguntamos por la política de aquí y recuerda sus años en es PSOE de Orense antes de emigrar. Acabamos escuchando sus viajes y el los nuestros pero quedamos hipnotizados y boquiabiertos con las historietas que cuenta como corresponsal periodista, presentador de televisión y actual rector. Y es que la breve clase magistral que nos ha dado este profesor de Derecho Internacional no tiene precio.

Decidimos callejuelear la ciudad y visitarlo tranquilamente, menudo acierto. Es lo más bonito que hemos visto de todo Méjico, con su ambiente colonial las calles están repletas de gente que vive el centro de su ciudad con orgullo. Os diremos que la gente de aquí son unos apasionados de su lugar! Aquí la Iglesia Barroca de Santo Domingo es la joya de la ciudad. Ahora el antiguo claustro es uno de los mejores museos de Méjico y cuenta desde los orígenes de Zapotecas y Mixtecas hasta la llegada de los conquistadores españoles y la liberación revolucionaria. Hernán Cortés debió ser un salvaje. Paseamos las calles entre edificios coloniales pintados por colores vivos y con sus soportales con tiendas de artesanía, galerías de arte moderno y cafés de estilo bohemio europeo. Aquí la cultura y la educación son la piedra angular y las fuertes revueltas del 96 y 97 por parte del profesorado todavía siguen en la cabeza de todos. Visitamos el Zócalo y la catedral pero de palacio de la ciudad está cerrado y como favor después de suplicar nos dejan los guardias asomarnos a la planta baja. En el mercado nos atrevemos con el “xocolate” (esta zona es famosa por el uso del cacao) probamos el Mezcal con gusano (otra bebida parecida al tequila famosa por el gusano de la botella) pero ni nos acercamos a los chapulines colorados (grillos rojos fritos con chile).

Mexico: Oaxaca

 

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Chiwawa, que pena no haber podido disfrutar más de la ciudad, se acabó el día. Salimos rumbo a México DF pronto, pero en la carretera todavía nos esperaba una última sorpresa, un bosque de cactus espectacular. Las cactáceas protegidas sustituyen a los árboles y pintan las montañas (estamos a 2400m de altitud) hasta donde alcanza la vista. Esta vez nos damos sin los deberos hechos, Oaxaca, volveremos.

San Cristobal de las Casas

Tras 6 horas de conducción agresiva entre badenes, puertos de montaña y adelanto de camiones llegamos a San Cristóbal de las Casas, uno de los lugares  que más ansiosos esperábamos. Es un pueblin lleno de casas de colores, mucha zona peatonal y todo muy cuidadito y limpito. No hay ni una sola calle en la que no se encuentra un bar digno de entrar y de probar y el lado europeo de vinos, cafés e incluso tapeo está a la orden del día. Eso sí, la altura dejó a unos cuantos perjudicados y tras una comilona con vinito, un paseo con postre en mano y un cambio de ruedas, Fer calló enfermito enfermito en la cama. El termómetro marcaba 39 y os diremos que ha sido el primer susto gordo que hemos tenido desde que en enero salimos de España. José no perdonó y decidió descubrir la vida nocturna de esa ciudad tan encantadora. Acabó con gente local que según el eran zapatistas y pasó una noche al más puro estilo mexicano. La primera es la Portada

Mexico: San Cristobal de las Casas y pueblos indigenas  IMG_1448

En esta ciudad bohemia se estaba rodando uno de los culebrones más importantes del momento y cada día se utilizaba una esquina para rodar la toma. Los actores estaban por todas partes, se les reconocía a la legua, todos con sus pintas de chuletas o ellas con el lado coqueto exponenciado al 15.

Al día siguiente Fer nos sorprendió a todos habiéndose recuperado de su fiebron de la noche anterior. Pese a que un poco cansado, tenía fuerzas y ganas de visitar las pequeñas aldeas indígenas que se encuentran a poca distancia de San Cristóbal, San Juan Chamula y Zinacantan. En estas aldeas habitan pueblos indígenas muy ligados a la religión cristiana y a sus costumbres. Cierto es que el turismo hace que hayan perdido un poco su autenticidad, aunque no su carácter, y encuentres por todos lados vendedores de artesanías y ofrecimientos a ver sus talleres. A José no le pareció nada auténtico puesto que se imaginaba poblaciones perdidas y casi casi que en taparrabos. No le culpamos, algo parecido nos pasó en Sapa, pero al final te das cuenta de que el hecho de que tenga afluencia turística también hace que estos poblados tengan más fuentes de ingresos.  Al resto nos encantó, el mercado, las iglesias, los bailes tradicionales que practicaban en las puertas de las mismas e incluso el ritual religioso. Dicen, y eso hicimos, que no les gusta ser fotografiados ya que creen que el objetivo les roba el alma, un poco contradictorio con la cantidad de postales que vendían de ellos mismos en sus labores y atuendos cotidianos. Dentro de la iglesia se mezcla el cristianismo y sus propios santos. Rezan a la luz de las velas y sentado en el suelo recubierto de pino inflándose a Coca Cola o bebidas gaseosas ya que asi eructan y eso hace que expulsen sus males. No había ni curas ni sacerdotes, eran oraciones personales. Los enfermos van allí a rezar creando un pequeño altar con velas en el que degollan a una gallina como ofrenda a un dios mezcla entre el cristianismo y el indígeno.

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Por la tarde y tras otra buena comilona con su siesta consecutiva, visitamos alguna iglesilla más y dimos otro paseillo por la ciudad. Pronto acabamos en una vinoteca inflándonos a vinos y tapas y charlando y riendo sin parar. José volvió a no perdonar mientras los4 abuelitos nos fuimos como niños buenos a nuestra camita.

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Al día siguiente dejábamos con pena la ciudad dirección Tuxtla en la que cada uno tomaría una dirección para volver a juntarnos en el DF. Hicimos una pequeña parada a mitad camino para visitar el cañón del sumidero. Nos embarcamos en una barquita y recorrimos en ella toda la parte baja del cañón. La anécdota que más nos gustó es que en el pico más alto (1200m) cuando la conquista del pueblo Español en estas tierras, los indígenas se dejaban caer al vacío con tal de no ser esclavos de los españoles. La caída no era ninguna tontería. Muchos pajarillos, monos y cocodrilos adornaban la escena de cortados y vegetación. El paseo en barca  fue súper agradable. Primera portada 2º album

Mexico: Cañon del Sumidero  IMG_1566

Palenque, ruinas y cataratas

Como todos los días, planeamos levantarnos a las 6, pero unas margaritas dieron al traste estos planes y eran las 10 cuando nos disponíamos a salir rumbo a Palenque. 10 horas de ruta atravesando toda la selva de Chiapas y sus poblados. Todo iba sobre ruedas, valga la redundancia, hasta que nos topamos con la “supuesta e incorruptible autoridad Mexicana”. Atravesando un pueblo de cuyo nombre no quiero acordarme, un ciclomotor, más ciclo que motor, y con medio metro de policía montado en el, nos pide que paremos a un lado. A nuestro gran choffer Josefo Angulo, parece hinchársele la carótida al tiempo que baja la ventanilla. Una distinta opinión sobre la velocidad a la que cruzábamos por el pueblo de aquel “sherif” y su amenaza de quitarle a José su carnet de conducir, termina con la mediación diplomática de nuestra anfitriona María quien acordó en 800pesos (40€) el precio de la extorsión. En vivo y real, en directo, una de las vergüenzas de este país. Mientras, dentro del coche Fer y Elena tratan de retener al pitbull en que se ha transformado José al grito de “me lo cargo, me lo cargo…”. Incidentes culturales aparte llegamos exhaustos y al anochecer a Palenque.

Encontramos unas asequibles cabañas fuera del pueblo en plena selva, donde la poblada vegetación de Chiapas escondía monos ahulladores,  tucanes, sapos…

Al día siguiente, visita a las increíbles ruinas de Palenque, una maravilla de la cultura Maya. Se comenzaron a construir en el 100 ac y su época más importante fue durante el reinado de Pakal y su hijo durante los años 600 y 700d.c. Lo más impresionante no es solo imaginarse el color rojo con estucas amarillas y azules de la época, sino que tales pirámides se construyeron sin rueda, animales ni poleas. Fichad las fotos para flipar igual que hicimos nosotros.  

Mexico: Palenque, ruinas y cataratas

Portada arriba

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Cuando el día ya contaba 12 horas, el calor y la humedad hacen la visita asfixiante, momento idóneo para catar las cataratas de Misolha y Agua Azul. Esta última toma su nombre del agua color turquesa en época de verano, aunque estos días, deberían cambiarlo por Agua Marrón por arrastrar todo el barro de las lluvias.

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2 noches en Palenque y ya estamos otra vez cogiendo el coche (otra vez tarde…) y enfrentándonos a 6 horas de carretera secundaria y de montaña, donde perros, gallos vacas, cerdos o indígenas de 5 años se cruzan al menos despiste. Por si esto fuera poco, el camino está sembrado de baches estratégicamente repartidos a las entradas y salidas de los poblados y aquí un poblado se forma por 3 cabañas. Eso va minando nuestra paciencia y sobre todo los amortiguadores, embrague y rueda de nuestra “bala roja”. Al llegar a San Cristobal de las Casas, una de ellas muere y nos deja tirados.  

Thanks a Javi y José por la aportación en el Blog!!!!!!

Paraiso en Tulum

 Las ruinas de Tulum nos recibieron con un sol de justicia, cómo diría Matías Prats de una tarde de toros, pero animados por ver algo de cultura autóctona nos pusimos a ello. Nos las imaginábamos más grandes pero el lugar no puede tener más magia. Este es el único enclave maya pegado al mar, y menudo mar! Las murallas de 3 metros protegían los templos, observatorios y palacios de los nobles al mismo tiempo que el mar les permitía actuar como puerto comercial. El comercio de la sal en pequeñas canoas transcurría desde Belice hasta Cozumel pasando por aquí. El mar azul baña dos calitas dentro del recinto arqueológico y tiene uno protegido para la puesta de huevos de tortugas y otro para bañarse. Pensar como desde aquí observaban las estrellas y realizaban sus rituales hace unos 800 años no deja de impresionarte, ¿Que pensó Cortes al ver esta cuidad cuando llegó? Portada

Mexico: Tulum y Reserva de Xian ka an

Por cierto que no hemos comentado que la peli de Apocalipto de Mel Gibson  aquí en México se retiró del cartel porque decían no respetar la realidad. No le dedicamos mucho más a las ruinas aunque no nos saltamos nada y nos despedimos de las iguanas y el sol para ir a buscar donde quedarnos. De nuevo primera línea de playa en Luna Maya, un hotelito pequeño con buena gente. Lo mejor fue oír a Helen gritar ¡Pero que tiene Paella! Resultaba que el dueño es un valenciano y la carta era mejor que la del otro día! Arroz a banda para cuatro, con alioli a discreción y una sonrisa en la cara del que lleva sin tomarse un arrocito más de ocho meses. Ahora tocaba la siesta a la sombra del cocotero que soportase nuestra hamaca mientras se iba el sol. Un último bañito y a salir a cenar por ahí. El segundo día fue más de lo mismo pero en las espectaculares playas de Xian Kan. Es un parque natural al ladito de Tulum con corales, tortugas, manglares y cenotes. No pudimos hacer mucho allí porque había medusas., pero de vuelta a la calita del hotel nos desquitamos y pasamos dos horas largas debajo del mar.

Luego llegó la tormenta que no falta a su cita de las ocho y la salida de la luna llena que parecía haberla enviado Monctezuma para despedirnos de la riviera. Cañitas y margaritas en Zamas, un restaurante a sólo 20 metros con los mejores tagliateles y margaritas, muchos margaritas para aliviar el picante de los totopos , el pico de gallo y el chile habanero. Acabamos en un localillo del pueblo, con unos bailoteos electrónicos, y nos dimos un bañito final en pelotillas a la luz de aquella luna.

Tormentas nocturnas  Tormenta en luna llena