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Vientiane

Despues del descanso merecido en Vang Vieng nos cogimos tempranito un minibus que nos llevaría a la capial de Laos. No habiamos pensado ir, pero el vuelo hacia Hanoi salía desde allí…asi que…parada obligatoria. Nos lo montamos bastante bien. Reservamos un hostalilo barato pero con piscina, para pasar el agobante calor, y justo en frente nos alquilamos una motillo. Lo primero que hicimos fue buscar una gasolinera, hehehee, que ilusos!! una botellita con un embudo es suficiente! Nos costo encontrarlo eso si. 

Fernando Alonso repostando

De camino, pasamos por el arco del triumfo de Laos. Conmemora la independencia de Laos y lo construyeron con el cemento que donó estdos unidos para la contrucción de un aeropuerto, que cachondos! Ya con la gasofa y en marcha nos dimos una vuelta para ver la capital, y algunos templitos. La cuidad es chiquitita y muy muy relajada. Aqui con el calor, son mas pachorras que en la india, dificil, pero cierto. Nos fuimos, como no, a una cabañita a orillas del mekong para ver el atardecer con un Gin Tonic en la mano y refrescarnos. La cena, corrio a cargo de Fer y la elección no pudo ser mejor. Carlos!!! menudo solomillo se metió tu hija entre pecho y espalda! con ayuda de Fer por supuesto 🙂

A la mañana siguiente, desayuno en la cafeteria de moda un buen cafe y bañito en  la pisci para aguantar la visita de la cuidad. Sprint hasta la stupa simbolo de Laos y los templos de alrededor. A la vuelta nos dimos cuenta de que la rueda perdia aire. Joder, que ca….. los del paking de la stupa, por no querer usar su parking y aparcar en frente la moto, los muy hi….. nos han pinchado la rueda con un clavo. Menos mal que el del alquiler se porta y no nos cobra nada por la reparación. Por suerte también, este contratiempo no nos hace perder el vuelo a Hanoi.

Laos: Vientiane

DSC_0894 DSC_0895 DSC_0897 campos de cultivo cundo el Mekong esta bajo DSC_0900 DSC_0899 Puesta de sol en Vientiane DSC_0904 Desayuno Vientiane Vespas por doquier en asia DSC_0911 DSC_0913 DSC_0914 DSC_0915 DSC_0917 DSC_0922 DSC_0931 DSC_0928 DSC_0926 DSC_0938 DSC_0939 DSC_0945 DSC_0948

Vang Vieng

Vang Vieng es una parada casi obligatoria entre Luang Prabang y la capital Vientiane. Para describirla brevemente, montañas acojonantes con una bonita puesta de sol y backpacker a muerte viendo friends en los bares, haciendo tubbing y mamándose desde las 5 de la tarde. A nosotros nos vino de lujo esta paradita porque conseguimos un hotelillo de bungalows brutal con vistas al Mekong y a las montañas. Llegamos por la tarde y fuimos directos a un barecillo a picar algo con la puesta de sol. Era genial ver a todos los chavales locales refrescándose del calor inhumano que hace con el último baño del día. Todo era como mágico, el color rojizo en el rio, ellos chapoteando y las niñas al lado lavándose el pelo. Nos recordó un poco a Guilin en China, las mismas montañas cársticas, selva y rio. Esa noche nos volvimos al hotel prontito y craso error (a mi me da un miedo que me muero y no puedo dormir después) nos enganchamos a Lost. Esta es la portada del album!

Laos: Vang Vieng

 En principio al día siguiente ibamos hacer un Tubbing pero aún teníamos secuelas de la fiesta del agua y medio pachuchos con lo que decidimos no hacer nada. Zumito en un barecillo de camas, alguna cerve y comidita y más Lost en el hotelillo con balcón y aire acondicionado mientras el resto veían friends en la sombra y con gotones de sudor, hehehe. Por la noche dimos una vueltecilla y al ver lo triste que era el pueblucho y sobre todo la zona de marcha, pintaba bien por el día, nos volvimos a nuestra serie. La zona de bares es una islita en el rio con música mala a todo meter, mil luces, cutre a más no poder y 3 guiris apestando a alcohol bailando sin chanclas (algún cabrón me mango las mías).

 

Luang Prabang

El día de después empezó muy de relax…ni que decir que nos gustó tanto el hotel que decidimos quedarnos un día mas y disfrutar de la piscinilla! Estuvimos desayunando y nos dimos una vueltecita por el pueblo. Luang Prabang está lleno de templitos con sus monjes que salen por la mañana a orar y hacer las labores…se ve increíble con sus mantos naranjas! Después decidimos irnos a unas cuevas que están a una hora de camino en Tuk Tuk y el paseo nos encantó. Fue la primera ocasión que tuvimos en Laos de ver los pueblecitos rurales y las casitas por el campo, eso es Laos, un paisaje increíble con toda la paz del mundo. La gente camina en bicicleta, sujetando los paraguas para que no les de el sol, toman cervezas esperando a que se vaya el sol en sus casitas elevadas del suelo, conversan a la sombra de una palmera…una vida relajada de campesinos sin mucho que cultivar. El pueblecito final tenía un pequeño embarcadero en el que contratamos una lanchita que nos cruzase el Meckong y llegar a las cuevas. Igual no somos muy de cuevas, pero tampoco nos impresionó nada. Aunque tenían allí más de mil esculturas de Budha repartidas por toda la gruta tampoco nos fascinó. Esta es la portada del album.

 

Laos: Luang Prabang_cuevas bu

A la vuelta había desaparecido nuestro Tuk Tuk asi que nos dedicamos a pasear el pueblin. El templo nos encantó con su jardín. La gente nos miraba pero están acostumbrados a extranjeros. El paseíllo mereció mas la pena por el pueblecito de en frente que por la cuevas la verdad. Sin tener como irnos, decidimos tomarnos una birra de pachorra con unos colombianos que se ofrecieron a compartir su tuk tuk si el nuestro no aparecía. Encontrado nuestro chofer, nos fuimos de vuelta a Luang Prabang contentos. En el trayecto el conductor de paró a recoger a 3 aldeanos que andaban buscando mediao de transporte, una madre con su hijo y una campesina con su cesta a la espalda llena de fruta que nos dio a todos un plátano! Ya de vuelta, tuvimos una noche de perrotes, con peli y cena en la habitación…todo un lujo!

Ya llevábamos mucho tiempo sin alquilar una motillo y hoy era el día. Como siempre y siguiendo un poco las costumbres de Laos, nos pusimos en marcha con mucha paz y a eso de la 1 estábamos con nuestra motillo. Pillamos carretera dirección a las cascadas del sur de la ciudad. De nuevo, el caminillo nos volvió a encantar y pudimos tirar alguna fotillo.

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Mucho verde, mucho riachuelo, casitas, y gente local hasta llegar al turisteo de las cascadas. Además de las cataratas, tienen aquí una reserva de oso negro asiático que están nada más entrar. Se les ve cuidaditos y con millones de juguetes pero es como verlos en un zoo. Nada más llegar los ojos nos hicieron chiripitas al ver la piscina de agua turquesa que se formaba bajo la primera catarata. Chapuzón imprescindible y pequeño picnic que habíamos mangado del desayuno del hotel. El parque es un conjunto de varias piscinillas cada una con su encanto. La segunda tenía una liana que disfrutamos como enanos haciendo el mono y cayendo en plancha.

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También tenía una catarata más grande de la que podías saltar hasta abajo. Tras el bañito seguimos subiendo, pasamos varias piscinas más y llegamos a la catarata más gocha. Ponía, “No Bañarse” y estaba todo el mundo en el agua! En el momento en el que vino el de seguridad Fer estaba junto con otro turista, trepando la montaña para saltar a la pisci de la catarata, serían unos 12 o 15 metros, daba vértigo.

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A la vuelta vimos la puesta de sol. Es preciosa por esta zona, siempre a orillas del Mekong, con las montañas de fondo y la tranquilidad de la selva. Son millones de ruidos los que van saliendo, los grillos, los pájaros, las ranas y salamandras salen a darse un festín de mosquitos y el último baño de la gente en el río antes de que acabe el día. El pueblito de Luang Prabang nos encantó, lo que paseamos, los templos, los miles de barecillos y restaurantes para cenar, las tiendecillas de ropa y libros, los cafes y teterias para relajarte a orillas del rio, es un sitio de los que sabemos al que volveremos. Al hotelillo a dormir pronto que mañana tocaba viajar! Esta es la portada del segundo album.

Laos: Luang Prabang_Waterfalls

 

Un cuarto de siglo siglo en Luang Prapang

Era 18 de abril, el cumple de Helen y debía ser un gran día por cumplir un cuarto de siglo! Nos levantamos en el guest house de la noche anterior todavia cansados del viaje. Aunque nos habiamos permitido el lujillo de cojer uno con muy buena pinta, aire acondicionado y el desayuno incluido. Helen se levanto con el desayuno ya en la camita y aunque no pudo saborear su Cola Cao, el estar tiradillos en la camita nos sento genial! de ahi a la sorpresa que le habían preparados sus papis, un hotel genial cerquita de donde estabamos. Al llegar, nos tiramos directos a por la piscina!!! llevabamos 4 dias sin catar una y el calor aqui aprieta. Con una sonrisa en la cara, nos tiramos alli casi toda la mañana haciendo el moñas y tomando unos MAI TAI!!!mmmmm!

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 Nos fuimos a buscar los ingredienes para hacer la tarta de cumpleaños de Helen, la típica que hace todo el mundo de pequeño con galletas mojadas en leche y chocolate capa por capas! Eso si, tenia un toque especial en la receta profesional de los Puerta de Diego que no contaremos. De ahi a comer en una German Bakery de esas que hay por el mundo y con toda la cara les pedimos que nos derritiesen el chocolate. De vuelta al hotel, hicimos la tarta aunque tuvimos apurillos pero no tenia ninguna mala pinta. Con los lacasitos parecia hasta profesional. Justo al meter la tarta en el frigo del hotel, llamaron a la puerta y nos trajeron una tarta de cumpleaños enorme de nata montada que ponía, Happy Brthday!! Era una sorpresilla del hotel!! No sabemos si se lo hacen a todos los cumpleañeros del hotel o si el esfuerzo de mis papis por intentar contratar una tarta desde el otro lado del mundo hizo efecto! En casita la tarta de cumple es sagrada y más de una vez cuando yo estaba en madrid y ellos en valencia me llegaba de sorpresa a casita!

Por la tarde, y después de otro bañito, nos fuimos al mercado nocturno y a pasear por el pueblo. Al ser domingo y año nuevo, estaban todos los templos repletos de fiele haciendo sus ofrendas y oraciones de año nuevo. Es muy místico y muy interesante, aunque muy alborotado. Flores por todas partes, velas, y cubos de agua para empapar a la figura de budha desde arriba. Marc, no me he olvidado tu buhda, pero no será desde Laos ya que esta prohibido exportar las figurillas del país!

De ahí, al segundo regalito de mi family, una cenita en el restaurante del hotel del que hablan genial en todas partes! Aunque lo mejor fue la felicitación que me mandaron por correo 🙂 Habíamos intentado comer poco para llegar con hambre y ganas de zampar, jajajajaja! En la mesa encontré una sorpresilla, mis amenazas hacia Fer de no haber recibido ni una felicitación surgieron efecto. Un collar precioso acompañado de una felicitación que me encantó…eso sí, me dió palo abrirlo delante de todo el mundo. Aún así, no iba a dejar de recibir su venganza……

Llamamos por skype a mi sister para soplar las velas, fué genial! En vez de soplarlas, dediqué mis fuerzas a estampar la tarta regalada por el hotel en la cara de Fer. Qué gozada! Mi hermana y Paco estaban al otro lado de la cámara muertos de envidia. Eso sí, recibí yo también mi parte, jajajajaja! Penita que en las fotos no saltase el flash y apenas se vea nuestras caras blancas por la nata!  Nos tuvimos que duchar y quitarnos la nata de las orejas, la nariz y del suelo para  poder volver a soplar y descorchar limpitos la botella de champagne! Esta es la portada del album!

Un cuarto de siglo en Luang Prabang

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De Chaing Mai a Luang Prabang

Despues de un día de resaca en la piscina de Chiang Mai y reponiendo las pilas despues de la fiesta del agua, nos tiramos a por una aventura hacia Laos. El viaje empezo con un bus que nosotros pensabamos iba a ser de 3 horas y media y era de 8. Vamos, que no cruzábamos la frontera ese día porque al llegar estaría cerrada…. Podeis imaginaros lo empanaos que estabamos que ni nos enteramos de eso…bueno, de la hora de salida si del bus si ejeejejej. El viaje fue bien, con unos chavales tai por ahi, muy cachondo, incluso tuvimos una averia. Para pasar la espera y el arreglo del autobus nos pusieron otros videos de Karaoke. A Fer le gusto este tema Koreano que esta pegando fuerte por asia y os lo estamos pasando en verión karaoke para que lo vivais como nosotros y los asiáticos en el bus (Link). A la llegada, mariquita el último, quien no consiguiese tuc tuc llegaría tarde al guest house y le tocaria dormir en cualquier cuchitril. Cagadilla de Fer que intentaba negociar el precio con 3 tuc tucs para  25 turistas… no era fácil con lo que nos birlaron el medio de transporte y nos tocó patear hasta el pueblo y conformarnos con un guest house normalucho. El pueblo es como tijuana pero en asia, típico fronterizo, con una calle y poco más. Eso sí, los 3 bares guiris no podían faltar y en uno de ellos nos tomamos el mejor pollito empanado jamás probado! Conocimos a un Hippie de 50 años que hablaba español y nos estuvo contando sus aventuras por el mundo que no eran pocas! Había estado en la India hace 30 años, se había hecho el camino de Santiago 8 veces y este año haría la novena y en sudamérica habia estado veces incontables, era un tio muy majete! De ahí a la cama para madrugar y pasar la frontera pronto!

El paso fronterizo es de chiste, una caseta donde te sellan la salida y luego tienes que pillar una balsa para cruzar el Mekong que te deja en Laos. Para subir en la barca tienes que pasar por la playa de rio llena de arena y mojarte los pies antes de subir. Fuimos los primeros ese día con lo que pudimos cruzar rápido, el cruze son 5 minutillos nada más, se podría ir nadando! El lado de laos, 3 cuartos de lo mismo. Nos dieron la visa al momento y pudimos ir en busca de nuestro barco que tardaría 2 días navegando por el Mekong y nos llevaría a Luang Prabang.

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Que contaros del barco….barquitos de madera que no cabíamos ni de ancho ni de largo ni de ninguna forma, calor de la leche y más de 100 turistas embarcados. Además, 3 horas en el “puerto” que no corría nada de brisa, queríamos morirnos y no habíamos ni empezado. EL día fue una matada, no sabíamos ni donde ponernos. No os hemos contado, pero había un barco rápido que tardaba 6 horas. Lo vimos pasar varias veces, la gente con casco, salvavidas y aferrados a la barandilla de seguridad con las manos blancas del frio que tenían por el agua que salpicaba. Pensamos, ¿Porque no hemos pillado ese? Luego leimos en la guía y nos dijeron los del barco que era muy peligroso porque iba muy rápido, hay muchas corrientes y sobre todo muchas rocas ocultas, vamos que cada poco hay una catástrofe. Intentamos matar horas muertas jugando al UNO y bebiendo birras como nos dijo Juanma pero se nos hizo eterno. Pernoctamos en el pueblo fantasma de Pak Beng que solo vive por y para los barcos. Hostalillo cutre con bichos asquerosos y ruidos de ratas que no nos dejaron dormir. Los dueños eran majetes! Estuvimos ahí con una pareja, el, italiano ella irlandesa y un japo. Cenamos con ellos y estuvo agradable. AL día siguiente fue menos duro aunque más horas de barco. Conseguimos cartas, con lo que echamos una buena timba. Movimos los bancos que esta vez no estaban fijos y pudimos tirarnos en el suelo. Se nos hizo más llevadero porque hacía menos calor, estaba más nublado incluso llovió.

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Eso sí, una vez llegamos no había sido para tanto y estábamos contentos. El paisaje del Mekong había sido muy bonito, ya nos lo conocemos entero, jajajajaja! Agua marrón, paisajes rocosos y arenosos, selva tropical y gentes locales. Mereció la pena 🙂 Esta es la portada!

Viaje de Tailandia a Laos