Archivo de julio, 2009

Agnes Waters y 1770

Nos pegamos una pequeña palicilla de coche porque quisimos llegar a Agnes Waters, muy recomendado por todo el mundo. De camino hicimos una parada en Rainbow Beach, el nombre nos hizo pensar que estaría muy guapa pero sin más…nosotros no tenemos 4×4 para meternos por la playa entre las olas y ver las dunas así que… cafetito y pista de nuevo. Nos perdimos por el caminillo un par de veces asi que cuando llegamos el camping estaba hasta la bandera (aquí tienen vacaciones los coles durante estas dos semanas). Lo mejor fue encontrar un camping cerca de la playa por sólo 5 dólares la noche con baños y barbacoa! Nada mas legar nos quedamos estancados en la arena hehehehehe mañana ya veríamos.

Fue pronto cuando el RANGER apareció y nos despertó para cobrarnos con la legaña y el pijama puesto! Desayunito con toda la calma en la playa y luego salimos par ver que se podía hacer por el pueblo, nos informamos de cómo visitar la barrera de coral  llegaos de chiripa a una clase de surf que acababa de empezar. Menudo personaje el profesor! Un tío de unos 50 que parecía embarazado de 12 meses embutido en una licra de leopardo rosa! Me parto la caja, este tio de donde sale? Parecía un bailarín de circo al hacer sus demostraciones de cómo subirse a la tabla, como remar! Para colmo al tío se le iba la perola y no hacia mas que hablar del flow, de notar la energía… hheheheeheh, luego pillamos la tabla y al agua patos! Nos encantó estar haciendo surf y aunque Fer es menos pato que Elena, disfrutamos de luchar contra las olas para ponernos de pie. Dos horitas de esfuerzo y el frío empezó ha hacer mellita pero alguna pared que otra merecido la pena. La última de la serie es la portada!

         Esperando....   1   2   3

         4   5   Casi 6...   Heladito, me salgo!

Comimos en la BBQ y nos enteramos de que no teníamos excursión para la mañana siguiente a la barrera L En estas conocimos a Peter, un colgao del surf que no trabaja y vive en una tienda de campaña viendo los días pasar y haciendo surf. Nos contó que aquí el paro no tiene fin y aunque te den menos pasta se puede vivir de él el tiempo que quieras. Medio resignados por la excursión pero con las ganas de volver a intentarlo, nos fuimos a alquilar una tablas para ir a trabajar nuestro surf un poco más. El mar no acompaño y con más frío y sin tanta ola no lo gozamos tanto. Nos metimos de lleno en el mundo picnic y con un compi holandés hicimos una barbacoa de las que hacen historia con crepes de postre y todo! Por la tarde nos dedicamos a los quehaceres, la colada, llamar a Kiki para su cumple y conseguir hablar con ella en San José, intentar subir fotos al blog…Sorry chavales pero aquí Internet no es tan fácil y no siempre tenemos batería o electricidad…

Buenos días   P7140194

Las buenas noticias, iríamos a la excursión al día siguiente a Lady Musgrave, el punto más sur de la barrera de coral.

Noosa y Parques naturales

Al llegar a la zona de Noosa empezamos a ver casoplones con embarcadero mirando a uno de los millones de ríos que desembocan en la playa cercana. Fuimos directitos a la playa que era un hormiguero de gente disfrutando del domingo soleado.. Millones de ellos con sus tablas haciendo surf y los más pequeñitos en la orilla aprendiendo o jugando con la espumilla! A ninguno le faltaba el neopreno, en Australia hace un frío de narices, hemos intentado buscar el calorcito del norte pero no conseguimos quitarnos el gorro nunca para dormir. Aún así, a las bravas nos ponemos al solete a disfrutar de un fish and chips con una cervecita bien fría en la mano.

Playa de Noosa

Vimos que el sitio era bastante pijo además de caro y complicado para dormir con lo que decidimos tirar más al norte que habíamos visto era un parque natural entre lagos y mar.

Como no, acabamos metiendo la furgo en un caminillo de 4×4 en el que nos derrapaba y casi nos quedamos estancados mientras escuchábamos el cacharreo de las movidas de atrás. Parecía que llevásemos un elefante entre toda la cacharrería. Era un camino que parecía no llegar a ningún sitio. Al final vimos algo de civilización, era como una comunidad de gente que llevaba allí en mitad del bosque y el río ocupando la zona con casetillas, tiendas de campaña o caravanas. Ellos nos indicaron el camino hacia el camping que era un poco de lo mismo pero con cocina, baño y hoguerita a orillas del río. A ese mismo sitio llevan las excursiones a mucho backpacker y por la noche eso acaba siendo un mogollón de borrachines saltando el fuego con la música a tope. La primera es la portada del album!

          Australia: Noosa y parques nacionales  P7120137   Otro sunset más   Amanecer en Cootharaba 

Al día siguiente nos alquilamos unas canoas para recorrer el río hasta llegar al lago. Alli nos habían hablado de una islita solo para nosotros, y aunque no nos llevásemos el picnic, hicimos parada para disfrutar de un rincón solitario en medio de naturaleza. Quien nos diría que después de la compra tendríamos otro rinconcito igual en Elanda Point. Solo 30 minutos de conducción hacia el norte y volvimos a encontrar una playita de lago preciosa sin nadie a nuestros alrededores; el lago era aun mas grande que el del día anterior, apenas y a lo lejos lejos se veía la otra orilla, parecía  más bien el mar. Muertos de hambre decidimos que ese sería el lugar perfecto para hacernos un risotto con vinito. Además, justo empezaba el atardecer con lo que la tarde era aún más especial.

Pasamos allí ya el resto del día, vinieron patos y Possums (no sabemos si se dice así en español) pero el Platipus u Ornitorrinco, jajajaja no asoma la cabecilla…. La noche era preciosa, millones de estrellas….

Noches preciosas

Australia Zoo

Al día siguiente y con un intento de nuevo fallido de patinarnos la city de Brisbane, nos fuimos al Australia Zoo. Está cerquita de la ciudad y lo montó un señor llamado Steve Irwin que para  la gente de la zona es dios. Murió hace unos años creemos de un mordisco de serpiente y hay fotos suyas por todos lados.  El sitio está genial, pero nos lo imaginábamos más salvaje.  Todos los animales menos los koalas y los canguros están en sus jaulas y no los ves en libertad. Eso sí, tienen millones de especies exóticas muy guapas. Wombts, pájaros raros, Dingos, Polar Rojo….falta el platipús, de nuevo nos quedamos sin verlo; tendremos que volver con más calma a Nimbin y esperarlo pacientemente a la orilla del río. 

              Cozy Koala  Panda rojo  DSC_0885  Wombat

Lo más guapo fue tocar a los Koalas y canguros. Los canguros estaban sueltos en una pradera enorme y te podías sentar con ellos, darles de comer y tocarles. Eso sí, los del zoo te venden comida que no les debe molar nada y algunos ni la quieren. Portada

Australia: Australia Zoo

Nos impactó también un molde de Coco gigante hecho para enseñarte el tamaño que han llegado a tener. Fichad la foto, te encuentras con eso vivo y te devora de un bocado.

Ñam ñam que me come

Hay millones de espectáculos y charlas sobre los animales. Lo que intentan al tener tanto bicho suelto por estos lares es enseñarte a como convivir con ellos. Como cuidarlos a ellos en el caso de Koalas o canguros, y como cuidarte a ti en  el caso de encontrarte con serpientes y cocodrilos.

Al salir nos dirigimos a Mooloolaba, pueblito costero donde pasamos la noche. Esta vez llegamos a tiempo tanto de puesta de sol como de horario de camping.

Brisbane y Furgo Style

La  vida en la furgo es genial aunque a veces desastrosa. Tienes la libertad de un pajarillo para ir donde quieras, cuando quieras, y encima llevar contigo todo lo que necesitas. A veces hay tanto bulto que encontrar algo entre la maraña de cosas se hace casi imposible….¿Cuándo fue la última vez que viste esto? ¿Dónde dejaste lo otro? Intentamos los primeros días asignar sitios fijos a las cosas, pero de ahí a cumplirlo siempre… El frío de por la noche te hace siempre amontonar los trastos inútiles para dormir a los pies de la cama y las prisas de por la mañana para llegar al check out, si es que hay, te hacen volver a meter todo en la furgo da igual casi de que forma para que no te cobren un día mas.

Los giros malos son siempre nuestros peores enemigos y más cuando las cosas están por ahí sueltas. En uno de ellos derramamos una ensalada de pasta, en otro unas patatas fritas, pero el peor peor de todos fue la leche. Dejamos un vaso que sobro en la encimera y como es de suponer acabó en parla. No nos dimos cuenta hasta el día siguiente que vimos cosas mojaditas y olor a podrido. Encima se trataba de leche fresca,  un asco! Nos ha  costado varios días y el uso de miles de productos para desinfectar la zona.

Nos hemos comprado varios CDs y hecho algún otro para las horas en ruta que no son pocas. El escenario que te vas encontrando es alucinante, cada pocos kilómetros quieres parar para ver cosas, animales, lagos, una playa…. Lo mejor es que puedes. Lo malo es que nos creemos que tenemos un 4×4 y que podemos adentrarnos en caminos de tierra, arena, roca, césped o lo que sea así sin más. Menos mal que nos lo prohibieron, tendremos que darle un manguerazo antes de devolverla para que no se cosquen.

Los camping a veces son un fastidio, sobre todo el horario. Cierran como a las 6 y a esa hora es muy posible que no hayamos llegado a nuestro destino y nos quedemos sin poder entrar. Como aquí en Brisbane, que al llegar decidimos ir al cine y al salir sobre las 10 de la noche no nos quedaba otra que buscar un rincón tranquilo y sin poli para cerrar los ojillos. Los locales siempre te ayudan con esto y saben donde debes ponerte y hasta que hora para que no te pille la poli y te caiga una multa. Llevando la casa a cuestas es genial porque siempre tienes la cama a mano y si encuentras un sitio que te guste, ahí que te quedas. Conseguimos mejores vistas que un hotel de 5 estrellas. Aunque bueno, no siempre es así, aparcar en ciudades suele ser más difícil y más bien donde te toque que donde te guste; los pueblos pequeños son mucho más fácil.

Las zonas de camping suelen estar todas de lujo, baño con agua caliente impecable, barbacoa, cocina, lavadoras, Internet (aunque nunca nos funciona) etc. Lo peor es la pereza de la pateada al frío para ir a las duchas o lo que es peor, ganas de hacer pipi en mitad de la noche.

En cuanto a comidita, nos apañamos muy pero que muy muy bien. Nuestro camping gas es la bomba y nos cocinamos platitos de chuparnos los dedos. La leche calentita de por la noche nos nos la quita nadie, y casi hay peleas para prepararla y tener las manitas encima del cazo caliente mientras se hace.

Y bueno, pese a que el colchón sea una caca y tengamos hasta moratones en los lados de lo dura que está la tabla de madera, no se duerme tan mal. Nuestro edredón ha sido sin duda la mejor de las compras.

The Strangers

Brisbane no se puede decir que la hayamos visitado demasiado. Tras despertarnos en nuestro rincón de la ciudad, nos fuimos a un camping e hicimos todas las “obligaciones” pendientes; colada, lavadoras, ducha, ordenar….Se nos hicieron las mil y acabamos bajando al centro pasado el medio día. Fuimos directos a una tienda de alquiler de patines que por desgracia había tenido un grupo de 50 y se habían quedado sin existencias. Sin más, paseamos un rato, vimos un par de tiendas, tomamos un heladin y antes de volver al camping cruzamos el puente más famoso de la city para ver el skyline desde el otro lado. Como toda ciudad australiana, todos los edificios son súper nuevos y modernos. Aquí algo se hace viejo lo tiran y a construir de nuevo  

La ciudad respira un ambiente guay, mucha gente en la calle disfrutando del buen tiempo, muchos parques, poco tráfico….pero tampoco os podemos contar mucho más de aquí. Portada!

                             Australia: Brisbane

Nimbin, regreso a los 70

Nosotros creíamos que los 70 se habían acabado y nunca más lo reviviríamos. Ingenuos! Creo que es la primera vez que poníamos los pies en una comunidad hippie tan auténtica,en realidad es todo un pueblo. Poniendo un poco en situación, ya subiendo una carretera de montaña perdida de la mano de dios nos entro por la ventanilla una peste a marihuana que casi nos deja doblados. Y es que dicen que en la zona hay una esencia de setas mágicas que crea felicidad y alegría en todo el valle.

Tras perdernos en el pueblo buscando un parking gratis donde pasar la noche y tener nuestro primer encuentro en mitad del bosque con canguros, encontramos “el sitio”. Todavía hablando de los saltarines aparecimos en un campamento hippie donde los dos japoneses que nos recibieron llevaban los ojos mas achinados de lo normal. Nos enseñaron la cocina, los baños, el tipii indio donde fumar la pipa de la paz y donde hacer un fuego por la noche. Vini, vidi, Vinci! Decidimos quedarnos.

Tras la cena y con un café alrededor del fuego aparecieron varios colgaos, cada uno con su historia, un japo que llevaba dos meses aquí, otro  abuelote que por culpa de la esencia mágica se había quedado estancado reparando el coche e incluso uno quería hacer una peli! Su  historia nos cautivo, nos la contó balbuceando “Peace and Love….bla, bla, the real truth…” ; ese era su argumento a modo John Lennon. Lo único malo es que al pavo estaba ya un poco pasado y su cabecita un poco rota como para conseguir el pelotazo en el que el tanto confiaba. Su cuaderno con la historia, anotaciones y dibujos eran una mezcla entre manicomio y niño de guardería, aún así el insistía y dibujaba en el otro símbolo de la paz. La más crac era la japonesa que trabajaba en la recepción, se había apropiado de los restos de una Volkswagen amarilla antigua que llevaba ahí tirada 30 años. La había limpiado, tapado las goteras y puesto un colchón consiguiendo la casa más guapa de todo el pueblo. Cuando nos quedamos solitos en el fuego aparecieron los canguros. Guapísimo! Salen del bosque que rodea la pradera de acampada por la noche o pronto por la mañana para comerse la hierba. El paisaje era perfecto, fuego, pradera, saltarines y a al fondo el bosque iluminado por la luna llena. Portada del album

Australia: Nimbin 

Penita fue que el día siguiente saliese lluvioso. Pero bueno, modo Nimbin y a tomárnoslo con calma. El pueblo es muy muy hippie, toda fachada tiene flores, arco iris y muchos colores. Hasta los buses de turistas están pintados a modo Nimbin. Parecen todos unos colgados pero luego aparece la niñita rubia con trenzas o el chaval que se incorpora al cafe haciendo de familia hippie!  Nosotros nos dimos un paseillo por el pueblo donde te asaltan para venderte hierba, hicimos alguna comprita para la cena y nos tomamos un par de cafelos escribiendo algún post en el bar más local. Mientras tanto ellos tocaban la guitarra, la flauta travesera, los timbales, cantaban y se hacían trenzas a la vez que se pasaban la pipa de la paz. Lo que no entendemos muy bien es como iba el tema poli, este bar era una terraza en la calle, a 300 metros de la comisaría con coches patrulla arriba abajo y el ser discretos no les preocupaba lo más mínimo.

DSC_0765  Pueblo de Nimbin

No os hemos contado, pero este pueblo es así desde los años 70 cuando unos estudiantes universitarios celebraron un festival y fue tal el éxito que algunos decidieron quedarse. Ahora el Mardigrass es la competición de cata de marihuana mas grande de Australia acompañada de música, arte, danza…Además es justo en esta época cuando en los bosques de alrededor creen las setas alucinógenas poniéndole la guinda al pastel multicolor.

Desde el camping empieza un paseo por el bosque que te llevaba hasta el río donde si vas despacito y con cuidado se ven los platipus, un animal autóctono, pero nosotros no los vimos. Nos recorrimos toda la orilla entre barrizales y vegetación pero no hubo suerte. Nos encontramos con otro espécimen que sólo sólo sólo se puede encontrar aquí, primero vimos uno y luego descubrimos muchos más…son amarillos, redondos, los ves por todas partes y se caracterizan por su sonrisa.

         Smily    Mas smilies    Encuentra las 7 sonrisas    DSC_0813 

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