Yangon, un sudeste asiático diferente

Nunca antes habíamos estado en un país con una situación política tan especial y eso nos inquietaba de algún modo. ¿Cómo se sentirá en la calle? ¿Seremos capaces de apreciar la falta de libertad? ¿Y la gente? Os ponemos un poco al día…

Frente a la situación del país después de las inútiles elecciones de 1990 y el posterior arresto de la vencedora ¨The Lady¨ (Aung San Suu Kyi) surgió un movimiento muy fuerte de boicot al turismo. The Lady llamó al boicot para que el turista no visitase Birmania aún y esperase a que la situación cambiase. Tras diecinueve años de espera, con la lady encarcelada, los exiliados sin poder actuar y un pueblo resignado y con miedo, muchos de los proboicot han cambiado de idea llamando al turista para que venga, lo vea y lo cuente en su país. También es verdad que piden un turismo responsable, que evite cuanto pueda un consumo que llegue a manos del gobierno (No contratar nada en empresas del gobierno sea transporte, hoteles, tours, tickets etc, y gastarte el dinero en pequeños hoteles o restaurantes privados que no tengan tantos impuestos). Nosotros nos hemos informado bastante en cómo hacer para gastarnos el dinero de tal forma que llegue a manos de la gente.

La primera impresión tras la llegada nos sorprendió, todo era más ordenado, ¨moderno¨ y limpio de lo que imaginábamos. Tras saltarnos la cola de inmigración por ser los únicos valientes que teníamos visa online nos fuimos a dejar las cosas al hotel. El caos se empezaba a respirar, a primera vista con el tráfico, la gente, la suciedad y los mercados. Nos recordó a la India, aunque todo más gris y sin los colores.

Ya habíamos leído antes de llegar que aquí el cambio dólar/Kyat se hace siempre en el mercado negro. El cambio oficial ronda los 7 y el que te dan los mafias es de 1000 y pico. Suerte tuvimos que las tiendecillas cerca del hotel son famosas por dar el mejor cambio del país y allí que fuimos.

Anduvimos hasta la pagoda Budista más importante de Birmania, Shwedagon Paya. Es uno de los lugares más religiosos y al que debes intentar ir una vez en la vida si eres de aquí. En ese momento pasamos del sentimiento Indio al de Nepal. Toda la mística  y tranquilidad rodeando la pagoda, llena de fieles, monjes y niños jugando. Nos llamó la atención que aquí hay ¨monjas¨ que no habíamos visto hasta ahora en ningún país budista. Ellas vestidas de rosa palo y ellos de rojo siempre con su parasol dan un toque muy pintoresco al lugar. Volvió a resultarnos muy acogedor y nos quedamos horas paseando y sentados en algún lugar de sombrita observando con atención todos los movimientos de la gente.

DSC_0054

Tanto los alrededores como la pagoda tienen muchísima vida, barrios todo alrededor, tiendecillas de turistas y locales hasta la pagoda y luego el lugar religioso siempre a rebosar. La pagoda es toda de oro, hay mas que en la reserva de Inglaterra! y con un diamante en lo alto que hasta tus propios ojos son capaces de ver, imaginaros el tamaño. Curioso contraste la riqueza de este lugar y de lo que Birmania es en realidad, todo menos oro y con demasiada pobreza por doquier.

Una cosilla curiosa es el tema de los apellidos, aquí la gente no adquiere el nombre de los padres sino del día de la semana en el que nace. Hay 8 animales y 8 planetas y ocho nombres uno para cada día a excepción del miércoles que esta dividido en mañana y tarde. Fer no tenía ni idea del suyo y Elena se confundió creyendo que era jueves. Al final somos Fer- Lunes que va con el Tigre y la luna y Elena- Miércoles por la mañana que va con el elefante con la trompa subida y Jupiter. No con la rata como sale en las fotos, jajaja!

Al salir del lugar nos metimos en un taxi sin suelo que nos llevó al centro de la ciudad. Los coches son todos del año catapun, no sabemos ni como son capaces de arrancarlos y hacerlos funcionar, destrozados, ruidos espantosos pero ellos consiguen que sigan tirando y así ganarse la vida. Las calles son sucias, con mercados por todas partes, mucho bullicio y al contrario que en el resto del sueste asiático, casi ninguna comodidad para los occidentales. Todo es muy auténtico y más cuando paseas por las calles y tú eres el único diferente, ves su vida real y ellos te miran con asombro.

DSC_0102  DSC_0101 

Hasta el momento de comprar los tickets de autobús para Bagan la gente nos había parecido bastante maja y agradable, pero fue entonces que nos dimos cuenta que igual que para el resto de los mortales aquí la pela es la pela y tu tienes más que ellos con lo que estás obligado a pagar más por lo mismo. Llegas y todos a gritos en idioma que tu no entiendes ni papa se ponen de acuerdo para fijar un precio bastante por encima de lo normal para el ticket. Por muchos sitios a los que vayas no conseguirás el precio real. Ellos se quedaron sin vender el ticket y nosotros nos la tendríamos que jugar y esperar a la salida del bus para comprarlo in situ, tampoco creíamos que fuese haber ningún problema.

La tarde la pasamos paseando por las calles, empapándonos de la cultura y visitando alguna que otra cosilla más que tiene la ciudad. Acabamos en el lago más importante de la ciudad, intentamos entrar y pasearlo pero unos mentirosillos intentaban cobrarnos por entrar. Al final encontramos una segunda entrada sin timadores y con un barecillo bastante moderno a orillas del lago. Estuvimos un largo rato hasta que el sol se fue por completo. Decidimos volver al hotel andando pasando antes por Shwedagon paya. En el camino hasta allí vimos los barrios con sus casitas, restaurantes locales y familias. Solo alguna lucecilla en la calle te indicaba el camino y te orientabas viendo la masa de oro a lo lejos para saber en que dirección ir. De nuevo sentados bajo la pagoda nos quedamos perplejos con aquello. De noche vuelve  impactarte el tamaño, el color dorado y sobre todo la vida que sigue teniendo el lugar. Se sentaron unos estudiantes a nuestro lado a charlar. Uno de ellos hablaba español y era monje. Nos contó que solo los icos acudían a esas horas para relajase y meditar después del día de trabajo. Nos paseamos con ellos todo y nos iban contando historias y su vida en este país. También nos enseñaron desde el punto en el que por la noche se pueden ver los diamantes brillar y cambiar de color. Nos encantó! Esta es la portada!

Myanmar: Yangon

6 Comentarios sobre “Yangon, un sudeste asiático diferente”

  1. viks dice:

    trotamundoooos!! que suerte tenéis de estar recorriendo todo asia y tener la oportunidad de ver, contar y comparar tantas cosas. lo de la dinero….yo creo que en todos los paises subdesarrollados al final acaba pasando lo mismo….mi experiencia en marruecos y tailandia por lo menos asi fue! al final, como todo es tan barato, a nosotros no nos supone nada….pero jode!! ;))
    que todo siga yendo bien, hablamos y nos vemos pronto,
    muak

  2. viks dice:

    Por cierto….me flipa a foto del monje… 😉

  3. Teresa dice:

    SOY TERESA DE NUEVO la amiga de Concha y Pitin, Estoy con mi hija y mi hermana
    Ana viendo tu viaje, NOS ENCANTA todo lo que digamos es poco, MUCHA ENVIDIA SANA
    LAS FOTOS MARAVILLOSAS
    Vosotros GUAPISIMOS, cada día mas
    EL VIDEDO DEL CUMPLE DE TU PADRE de OSCAR,, a mi me lo envían y me desmayo. MUY BONITO Y EMOCIONATE . TIENES QUE HACER UN LIBRO
    Hace dos semanas me encontré con tus padres en MADRID…y los ví estupendos
    SALUDOS TERESA

  4. Fer dice:

    Genial hehehehe espera a ver el reto de Mynmar, para mi de las mejores fotos, se ve que estamos mejorando!

  5. Fer dice:

    Heheheheheh, si , es la bomba!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  6. Fer dice:

    Al español medio le jode mucho que le timen aunque sea una peseta! Somos de esos que fardan “esto me ha salido asi de barato, esto me ha costado solo la mitad”… y ademas cuando ves que en los lugares locales hablan en otro idioma y le preguntan en tu cara al encargado “Cuanto les cobramos a estos?” o eso parece, te pone e los nervios! Pero bueno, no se puede hacer mucho mas que esperar a que pague otro antes que tu!

Comentar