Archivo de mayo, 2009

Primeros dias en Bali

Llegamos a las mil y una mona a Bali así que nos metimos en una guesthouse de la costa. Mas que un guesthouse, era una casa fantasma…un cuartucho, caro, feo y que nos recordó a nuestra época de la India. Menos ml que era sólo por una noche, llegábamos molidos después del gran día de amanecer en Angkor, Kuala Lumpur y avión, con lo que no nos enteramos mucho. A la mañana siguiente, nos cogimos el barco publico con todos los surferos de camino a Lembongan, una pequeña isla al este de Bali famosa por sus olas y por el buceo! Nos esperaban además Jens y Katia con un bunggalow que nos habían reservado en un pequeño jardín cerca de la costa. Las señoras que lo llevan son súper majas, y te dan el desayuno dentro del porchecito donde puedes descansar leyendo mientras te balanceas en la hamaca…puro relax. De echo, el primer día no hicimos nada especial, encontramos una playita casi desierta andando por la isla y nos dedicamos a hablar, ponernos al día y comer algo en un chiringuito de al lado. La isla solo tiene 3 playas, el resto es acantilado o bosque de manglares, y además desaparecen con la marea alta. A la caida del sol, fuimos de vuelta y cenita en una pizzeria al borde del mar. Al día siguiente nos hicimos un snorkel. Por unos 20 dólares te llevan en barco a los arrecifes de coral y puedes disfrutar de millones de peces de colores, vimos incluso un pez globo del que no comimos un Japón….heheheheheh. El par de chapuzones, a pesar de las mini medusas, nos supo a gloria después de no haber podido catar una buena playa con el agua tan clara en tanto tiempo. Volviendo con el barco vimos que había unas buenas olas con lo que no nos resistimos y con una tabla nos lanzamos todos al agua a por ellas. Vimos una de las mejores puestas de sol del año mientras intentábamos pillar las olas.  El cielo rojo iluminaba el volcán de Bali llamado Agung. Cuando se pone el sol solo te queda relajarte con una cervecita oyendo el mar o dando un paseillo, porque en cuanto se hace oscuro la isla muere y parece que sean las 2 de la mañana. Esta es la portada del album.

Bali: Lembongan

El día siguiente fue surf y mas surf, ya nos había picado el gusanillo y no queríamos salir del agua ni para comer. Fer ya pilota el body y ha decidido que se lanza a por el surf, le han dado envidia todos los que se ponen de pie, jejejeje. Nos lo pasamos como enanos y le cogimos cariño a la islita aunque ya era nuestro ultimo día, al día siguiente salíamos hacia bali en busca de una casita para los 4.

Al llegar a Bali y después de que Jens disfrutase de un café decente (en bali son mas aguachirri que en ningún lado), alquilamos un amago de coche y nos pusimos a recorrer la isla por caminos intransitables. Fer se chupo mil horas de coche entre barrizales, arena, pendientes y demás y encima conduciendo al lado contrario del habitual. Las playas de Bali, igual somos muy exigentes, pero no son paradisiacas. Hay rincones debajo de los acantilados muy chulos por la zona de Uluwatu pero son todo olas y las playas con las mareas desaparecen. A no ser que seas un experto con la tabla no puedes entrar en el agua y para bañarte es complicado. Además para llegar tienes que bajar por el acantilado y como Jens decía, si me quedo aquí no subo en un mes, jajaja. Visitamos también la zona de Nusa Dua, que es un rincon de resorts 5  estrellas que descartamos enseguida. Ya molidos nos dirigimos hacia la zona de Semniyak,  es toda la parte turistica a tope donde se aprende a surfear y tienes tiendas y restaurantes para aburrir. Íbamos a pasar allí la noche pero en el último momento encontramos una casa a media hora de allí con lo que fuimos a visitarla. La casita estaba genial, cerquita del mar, con su piscinita, su cocina y bastante cuca. Estaba cerca de la playa de Canggu que para variar no existía por las olas y por las barcas de pescadores. Joe joe, ¿Qué hacemos? No habíamos encontrado nada que nos gustase. Al día siguiente seguimos un rato la búsqueda pero al final nosotros decidimos volver a Lembongan, nuestra isla paraíso que tiene todo lo que necesitamos menos una casita. Nuestro gozo en un pozo pero estábamos contentos de volver y dejar de buscar.

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Kuala Lumpur

Como lo estais viendo, nos fuimos de Camboya con un sabor de boca increible con los templos y el hotelilo. El ultimo dia teniamos justo el tiempo para ver el amanecer antes de coger el avion asi que repetimos y nos levantamos a las 4…y luego al aeropuerto. Volabamos a Bali, pero haciamos escala en Kuala Lumpur y pasamos alli edio dia. Es una ciudad rara, con una mezcla de gente alucinante, chinos, arabes, musulmanes, chicas muy destapadas, indios…y todo con una limpieza y una modernidad que sorprende! Nos cogimos el metro y nos plantamos en la torres petronas. Pena que no se pudiese subir porque solo rparten entradas hasta las diez y media de la manana, pero las vimos. Luego nos dedicamos a algunas compritas que nos hacian falta antes de llegar a nuestro destino de playa, Bali! Esta es al portada del minialbum.

Kuala Lumpur

Templos de Angkor

Otra vez bus de la muerta con cruce de fronteras y olor a pestes. Algunos locales están aficionados a una especie de fruto seco que huele peor que el pescado seco y apesta todo el espacio vital del autobús…. En la frontera, como siempre, todo dios se conoce y tienen un chanchullo montado para cobrarte la visa 5$ más cara pero es lo que hay, hehehe. Al llegar a nuestro destino nos esperaba  nuestro conductor de TucTuc que nos secuestro nada mas bajar, nos llevo al hotel y estuvimos con él el resto de días visitando los templos. Era un crac, se conocía todos y nos hizo un recorrido perfecto!

El hotel, caprichillo de Fer resulto ser una pasada. Habíamos estado ahorrando en Vietnam para poder permitirnos un hotelillo guay con  piscina que después de un día de templos y calor sofocante es impagable. Tuvimos suerte y al ser temporada baja y al quedarnos varias noches estaba todo tirado.  En este sitio por el precio de una noche nos dieron 4 días. Era una mini suite de diseño muy guapa….todo nueva, con el baño incorporado al dormitorio, un porche con vistas a la piscina,  servicio encantador y  el dueño un francés que estaba de pachorra por el hotel siempre atento y con la sonrisa en la boca. (Villa Kiara)

Fer estaba nerviosismo, se moría de ganas por llegar  y ver todos los templos mágicos de la ciudad de Angkor y no es para menos  Todo el lugar resulta místico, no solo por Angkor Wat y Angkor Tom que son impresionantes, sino por los miles de templos perdidos entre la jungla y a cada cual más bonito. Si os contásemos todo lo que leímos y aprendimos os haríamos la picha un lío casi mejor que veáis las fotos y valoréis vosotros mismos. Nosotros volveríamos una y otra vez sin cansarnos. Estuvimos allí 2 días enteros, vimos 2 amaneceres y la puesta de sol no podía faltar. Esta es la portada del album aunque faltan fotos por subir.

Templos Angkor

 

Seguimos vivos………

Hemos tenido algunos problemillas tecnicos estos dias…..primero internet en bali es una caca……para 1 foto se tarda media hora y encima el coste de media hora son 4$. Para colmo,no hemos podido encender el ordenador porque se nos estropeo el teclado y no podiamos meter la contraseña…fotos y post perdidos hasta hoy. Intentaremos, si la tecnologia de este lugar nos lo permite, poneros al dia entre ola y ola. Ademas os falta un gran capitulo con unas fotos bestiales….Templos de Angkor!!!!

Hasta pronto walkers!

Delta del Mekong

Otro día más que toca madrugar, hoy nos tocaba ver un poco más del Mekong, creíamos haber visto suficiente de este río pero no! Nos faltaba el Delta…..el Mekong nace como un pequeño riachuelo del deshielo de Tibet y muere a lo grande llenando de agua miles de canales al calorcito tropical del sur de Vietnam. Mekong es el nombre guiri, aquí lo llaman Rio de los 9 Dragones, uno por cada gran canal que recorre el delta, además de ser uno de sus números de la suerte. Nos recordó un poquito a los Backwaters del Sur de la India.
No siendo muy de tours hemos hecho ya unos cuantos y si tuviésemos un poco de gracia haríamos un monólogo sobre los guías que….desagradables, chuleras, demasiado graciosos, vagos, te encuentras de todo y no mucho bueno. EL de ese día se creía una estrella de rock además de pensar que estaba más bueno que un pan. Nos dio la plasta en las 2 horas de camino hasta el embarcadero. Allí nos esperaba el primer paseillo en barco hasta una de las islas del Mekong. Todo es muy tropical, palmeras, frutales, barquitas, casitas al borde del río y mucho mucho mosquito. En la primera parada y no puede NUNCA NUNCA faltar en un tour fue la visita a una de las “fabricas” con la posterior venta de sus productos. Durante el día tuvimos la fábrica de miel, la de caramelos de coco, y la cata de frutas tropicales al ritmo de la musica local. No somos muy target, ni los caramelos, ni la miel ni la mitad de las frutas dulzonas que nos dieron nos gustaron. Lo mejor antes de comer fue un paseillo en barquita de bambú entre millones de cocoteros y palmeros que se juntaban hasta parecer un túnel. La mañana fue muy tranquilita con paseillos bonitos y paisaje precioso.
La comida fue también típica, pescado de oreja de elefante que se comía en rollitos frescos de papel de arroz, mmmmmmmmm, estaba de muerte! Para bajar la comidita paseillo en bici por la aldea que había al lado y un cafeñlillo helado antes de partir en barco rápdo hacia Saigon de nuevo. El barco ráido de vuelta nos encantó, las aldeas, el mismo tráfico del Mekong (el barco iba haciendo eses esquivando a los cargueros), la actividad de los trabajadores, los chavales saludando y bañándose y por detrás, la puesta de sol. Ciao ciao Vietnam, mañana madrugón para llegar hasta Siem Reap en Camboya. Nos ha encantado el viaje por Vietnam, es un país lleno de vida, con muchísima historia, cocina excelente, calorcito pero no tanto como en Laos y la gente, pese a que muchos dicen lo contrario, nos ha parecido bastante agradable! Esta es la portada del album.

Vietnam: Delta del Mekong