Sayonara Kyoto

Fer preparaba el desayuno mientras una marmotilla seguía babeando en la camita! Mediasnoches, colacao duchita y a nuestras bicis! Hoy tocaba día de templos y el tiempo acompañaba algo más! Primero visitamos el templo de Chion-In que pertenece a una escuela budista poco común en Japón pero en el que todavía sigue habiendo bastate actividad, monjes rezando y viviendo, oficinas y demás. La entrada es espectacular, la más grande de todo Japón y toda hecha de madera. Entras y te encuentras con una escalera rodeada de parque que te lleva hasta el templo principal y los edificios que lo rodean. Esta es la portada!

 

Japon: Tercer dia en Kyoto

 

Nos descalazamos para entrar y fue entonces cuando nos dimos cuenta de la importancia y seriedad del lugar. Nos daba palo mirar o curiosear pese a todo ser sorprendente. Había un monje cantando los mantras con un micrófono, miles de ellos rezando y preparando el altar para alguna oración especial. En uno de los laterales con cristalera hacia el templo había unas oficinas llevada también por monjes que creemos era para reservar allí una habitación o para pedir hospedaje con los monjes. Hemos oido que es posible quedarte dentro de los monasterios budistas un par de días ayudando en las labores para pagarte la estancia y la comida. Ayer nos dimos cuenta de que todos los edificios religiosos que hemos visto hasta ahora son mucho más acogedores que una iglesia: no son tan frios ni oscuros, ni serios, se sienten más cercanos, dan menos miedo… En España nunca nos hubiésemos pensado en quedarnos a dormir en una iglesia, aquí nos hubiese gustado ver como se estaba en el monasterio. Igual es también por ganas de ver lo desconocido, quien sabe. Por detrás del templo principal están las pasarelas, ya os hablamos de ellas en Miyayima. En este caso crujen y suenan alertando de posibles intrusos por la noche. Pasamos también por la campana más grande de Japón, hacen falta 17 monjes para hacerla sonar! Lo bonito de  los templos son también los jardines y bosques que los rodean; te sientes aislado de la ciudad en la que estás.

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Salimos por un lateral y caímos en otro parque donde todo el mundo estaba preparando su picnic o reservando su espacio para celebrar la fiesta del cerezo. No fuimos menos, muertos de envidia de verles, nos compramos un calamar entero a la plancha que vendían en los puestecillos y una cervecita y nos sentamos bajo un cerezo. Nos supo a gloria!  Con las fuerzas recuperadas nos fuimos en busca del siguiente templo que ya habíamos visto desde lo alto ya que tiene budha gigante al lado. No entramos ni en el Budha ni en el templo (Kodai-ji), pero ver lo de alrededor merece mucho la pena. El barrio volvía a ser encantador. Callejueleamos entre geishas, turistas, japoneses tradicionales y fuimos a caer en un templito pequeñito con su pagoda, no tan pequeña. Nos gustó que este templo tenía miles de peluches de colores distintos colgados del tejado y todos con su mensajito. Justo al irnos entraban unas geishas para su sesión de fotos, no perdimos oportunidad de tirar alguna también! Dejamos para el último el más conocido de todos, Kiyomitzu-dera. La callecita de acceso, repleta de tiendecitas, casa de te y tiendas de dulces (estas estan por todas partes, son super golosos aquí) estaba a rebosar de turistas, el 90% japoneses. Lo primero que hicimos al entrar fue meternos en la boca del lobo! Era un pasillo tan oscuro que no se veía al de enfrente, jamás habíamos estado en un sitio tan negro, parecía que jugábamos a las tinieblas. Tenías que sujetarte a la barandilla de la mano izquierda para  no perderte y que te guiase hasta lo que parecía el fin del mundo! Os diremos que daba bastante respeto por no decir cague. Y de pronto….una roca que giraba y representaba el ombligo de budha con un pequeño agujerito que daba una pequeña luz tenue para iluminarlo! Increible! Después pasemos por el templo, pusimos nuestro deseillo y recorrimos los jardines entre la nube de japoneses!       

Cafelillo a la salida y vuelta a dejar las bicis. Que penita nos daba, ya eran parte de nosotros! Antes paramos en una tienda de productos importados para hacernos una cenita en nuestra habita japo….CHORIZO, QUESITOS, ACEITUNAS, PATATAS Y VINITO  con una buena baguete! Ciao ciao Kyoto, volveremos porque nos ha flipado!

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1 Comentario sobre “Sayonara Kyoto”

  1. Rafa Profero dice:

    vaya fotaza Fer, eres un CRACK!!!!

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