Día de aventurillas por Chiang Mai

Nos despertamos moliditos moliditos tras la noche de ayer…algo de resaca, sueño y vagoncetes. Aún así, teníamos que ir y en el fondo nos apetecía bastante, sabíamos que en un par de horillas recuperaríamos fuerzas.  Ya el desayuno nos dio energía y ganas de empezar el día. Primero fuimos a una especie de vivero, nada interesante, supuestamente había mariposas tropicales y muchas orquídeas pero sin más….luego empezó lo bueno. Nada más salir nos llevaron a una aldea en las afueras de Chiang Mai. Es como raro visitar como turistas un lugar así, pero tampoco te deja con mal cuerpo. Al final te das cuenta de que en Thailandia, pese a ser un país subdesarrollado, no se ve demasiada pobreza. Cierto que los chavales no reciben educación, la salud debe ser una porquería, y su vida en las aldeas no debe ser muy cómoda, pero comida no les falta. Se les ve bien nutridos y contentos. Por no hablar de las ciudades, se ven millones de Thais en bares, restaurantes, tranquilamente paseando o en moto… Vamos, que no se respira la pobreza y miseria de otros países como la India o Nepal. La aldea,  estaba hecha de casitas de madera o bambú elevadas sobre el suelo para evitar que se inunde durante la época de lluvias. Gallinas y animalillos por la calle, campesinos, y una buena selva tropical a los alrededores. De ahí, y por creemos quinta vez, nos dimos un paseo en elefante por los campos de la zona…nada del otro mundo, ya conocemos todas las facetas de los elefantes, ¿Qué nos va a sorprender? Les dimos unos platanitos esta vez para variar. Después del elefante llegó una de las mejores partes del día. Cruzamos el rio en una tirolina de jaula de metal. Luego nos hicimos un trekking paralelo a un riachuelo, selva tropical, montañas, subidas, bajadas, algún que otro animalillo.

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 Ya muertos de calor y con ganas de refrescarnos tras la caminata, nos cruzamos con una cascada y su correspondiente lagito. Vaya chapuzón nos metimos, encima no había nadie con lo que toda la zona era para nosotros. No nos pudo sentar mejor! Además, comimos allí un Pad Thai, favorito de Fer, envuelto en una hoja de bambú!

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Tras la comidita, otro baño y vuelta por el mismo caminito. Ahora llegaba la hora del rafting, la verdad es que no era ni la mitad de fuerte que el de nepal, el profesor era un paquete absoluto, pero fue genial. Cruzábamos por medio de aldeas o poblados que ya estaban festejando el año nuevo. Todos en el agua del rio, con donuts de flotador, mojándose unos a otros…otros comiendo en las orillas sobre una especie de merenderos de bambú. Todo alborotado, lleno de gente, nos dimos unos buenos baños empapando a la gente y riéndonos mucho. Fue genial ver la zona así, la verdad es que fue lo que más mereció la pena del rafting. Luego cambiamos de la barca a una balsita de bambú, el capitán iba tan borracho que hizo que Fer condujese. Fue listo, y no tardó ni un segundo en pasarle el mando a Riley con lo que los 2 disfrutamos del paseo sentaditos y bien cómodos. La primera de las fotos es la portada del album.

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Volvimos a la pick up que nos llevaba, no os lo habíamos contado, pero íbamos en una pick up con lo que por las carreterillas por las que íbamos, no parábamos de recibir cubazos de agua de los chavales que esperaban en el borde para empapar a cualquiera que pasase. La que nos espera mañana, supuestamente hoy no había ni empezado.  Antes de acabar el día nos dimos un paseo por el poblado de las mujeres girafa. Llevan anillas en el cuello y van ampliando el número cada año que pasa. Al final su cuello está sujeto por arandelas doradas y bastante largo, creen que sienta bien. En realidad, son originalmente de Birmania, pero han venido a Thailandia en busca de un refugio político. El gobierno Thailandés deja que tengan tierras para que viva su poblado, y ellas se ganan la vida por medio del turismo y la venta de collares, pulseras y demás artículos que fabrican manualmente. No nos gustó tanto como creíamos, nos lo imaginábamos más auténtico, un show menos montado, no se, al final es una atracción turística más. Bueno, visto está y además nos hemos quedado con un sabor de boca increíble después del día que hemos pasado.

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